Agua potable tras lavar la aceituna en la almazara
Irene Bueno/Jaén
Si a un olivarero de avanzada edad se le explica que un sistema permite hacer potable de nuevo el agua utilizada en el lavado de la aceituna, seguramente pensaría, como en las historias de Astérix y Obélix: 'Estos romanos están locos'.
Si a un olivarero de avanzada edad se le explica que un sistema permite hacer potable de nuevo el agua utilizada en el lavado de la aceituna, seguramente pensaría, como en las historias de Astérix y Obélix: 'Estos romanos están locos'.
Esta es la propuesta que Bioazul avanzó en “Cortijo Urbano” y que ya está lista para entrar en funcionamiento.
El sector del olivar y del aceite de oliva presenta un gran campo para la innovación y el desarrollo. Esto es lo que pensó la firma Bioazul, que se puso al frente de un proyecto europeo encaminado a tratar el agua que utilizan las almazaras para el lavado de la aceituna con el objetivo de hacerla de nuevo potable y volver, de esta manera, a usarla.
El proyecto se denomina Algatec y está basado en la utilización de unas algas que, unido al efecto de la luz solar sobre los tanques, logran descontaminar lo que hasta ahora se consideraba un residuo peligroso para el medio ambiente. La Fundación Andaluza para la Divulgación de la Innovación y el Conocimiento (Desqbre) ha sido la encargada de dar a conocer los resultados de este trabajo que ya se avanzó en el foro “Cortijo Urbano”, promovido por Citoliva, que se desarrolló en Jaén en octubre de 2010.
Según indicó la coordinadora del proyecto Bioazul, Antonia Lorenzo, la experiencia ha sido probada durante la campaña que ha terminado con “muy buenos resultados”. En concreto, señala que se ha conseguido agua de calidad “potable” en el líquido tratado sin que quede rastro de ningún agente contaminante. El potencial de reutilización de este caudal, según los promotores, es del 90% del agua que consume una almazara. De momento, el sistema ha sido testado en una planta instalada en la almazara de la Cooperativa de los Desamparados de Puente Genil (Córdoba) y se encuentra preparado para la fase final de desarrollo que facilite su puesta en el mercado.
Para facilitar este paso adelante, la empresa busca ahora la manera de reducir los costes de la inversión, implantación y mantenimiento de plantas con el sistema Algatec. De momento, lo que sí ofrecen a los posibles clientes es lo que se consigue ahorrar en consumo de agua potable y en el cano de vertidos, aunque esto, en el balance económico de resultados, todavía no compensa.
Algatec es un sistema que consta de tres fases, la primera consiste en la filtración de las aguas, previa a la entrada en el fotobiorreactor. Después, en la segunda, se produce el tratamiento en el fotobiorreactor, un sistema de tubos transparentes donde los microorganismos depuran el agua de lavado. Se aprovecha la energía solar, a la vez que se captura el CO2 de la atmósfera para ser reutilizado en los procesos biológicos. “Aquí es donde se degradan los compuestos más complicados”, aclaró Lorenzo. Por último, una tercera fase se basa en la filtración con membranas, por las que el agua se vuelve reutilizable con calidad total.