Acrobacias en la espuma para disfrutar de Carchelejo
Momentos para el recuerdo entre tradiciones singulares de Sierra Mágina. Las fiestas de Carchelejo, en honor de la Virgen del Rosario y San Roque. La fiesta tuvo como prólogo el pregón ofrecido por Joaquín González y un triduo.
Las celebraciones concluyeron en la semana dominical. Después del Juego del Gran Prix y la suelta de vaquillas, la atención se centró en la procesión de San Roque. El Trío Fénix animó la velada. El lanzamiento de fuegos artificiales precedió la actuación de la Orquesta Europa 39, con música de éxito de los años 80 y 90.
El sábado se vivieron escenas tradicionales en torno a la patrona. Después de que los muñidores recorrieran con su música las calles carchelejeñas, se rezó, a las seis de la mañana, el rosario de la Aurora, con una misa dedicada a los cofrades difuntos. A partir de las ocho, hubo diana y pasacalles con la interpretación tradicional de “Paquito el Chocolatero”, que envolvió un encuentro en el que los dulces y la bebida ayudaron a crear un ambiente especial. A las ocho de la tarde, las tropas de moros y cristianos se adueñaron del casco urbano, con la escenificación de la embajada, una cita de Interés Turístico Nacional y Patrimonio Histórico Andaluz. Después se ofició una misa en honor de la Virgen del Rosario y, a su término, partió el cortejo procesional acompañado de un séquito en el que estaban castellano y sarracenos. La velada, muy dinámica, atrajo a cientos de jóvenes gracias a la orquesta Tangai y, sobre todo, el conocido grupo Decai.
Las fiestas de Carchelejo se abrieron el 13 con el repique de campanas y el disparo de cohetes. Los habitantes del pueblo, ataviados con trajes típicos se concentraron para ir, en una caravana de carrozas, a honrar a la Virgen, a la que se ofrecieron flores. Tras una verbena se eligieron a la “miss” y el “míster” locales. El viernes principió con la cabalgata de gigantes y cabezudos, acompañada de la asociación cultural Amigos de la Música. Al término de una eucaristía, la patrona salió acompañada de avanzadillas de moros y cristianos. Luego hubo verbena.