A pedradas contra las ardillas
El miedo se apoderó, hace poco más de un año, de muchos usuarios del Parque del Seminario que acudían hasta esta zona verde de la capital con sus perros. La muerte de varias ardillas puso en alerta a un gran número de jiennenses que creían que se podía tratar de envenenamientos. Pero no era carne contaminada la causa de sus muertes. Como se conoció tras la autopsia realizada a los cadáveres de los animales en el Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre (CAD) de Málaga de la Junta de Andalucía, el fallecimiento había sido consecuencia de traumatismos.

Ahora, un año después de las muertes de ardillas registradas en este espacio de ocio, desde el Partido Animalista (Pacma) denuncian que en lo que va de verano ya han muerto al menos cuatro de estos roedores, que, según confirmó de nuevo la autopsia, no pierden la vida por envenenamiento, sino por traumatismos. “Al principio pensábamos que se trataba de comida contaminada, pero se analizaron dos de los cuatro animales y los dos eran por golpes”, explica el coordinador provincial de la formación, Manuel Serrano, quien asegura que los vecinos les han relatado lo que ocurre en realidad: “Son muchos usuarios de este parque de la capital los que nos han trasladado sus quejas sobre la presencia de muchos jóvenes que hacen botellón en esta zona. Antes de que cierre el parque se quedan allí y después se dedican a tirar piedras a las ardillas que bajan hasta donde están ellos en busca de restos de comida”, subraya.
Para el coordinador jiennense del Pacma es “una verdadera pena” el maltrato que reciben las ardillas. Un “suplicio” contra el que, explica Serrano, el mejor remedio es dotar de la vigilancia necesaria al “Seminario” para que las ardillas puedan campar a su gusto por entre los árboles y el césped. “Pasear por el parque y encontrarte con estos animales es maravilloso. Ahora hay una población bastante más grande que otros años, como demuestra el gran número de crías que hay. Pero es necesario que las autoridades se tomen en serio la protección de las ardillas, que, en muchas ocasiones, los vecinos ven pasear por las calles aledañas”, apunta Serrano, quien lamenta el “incivismo” de muchas personas incapaces de respetar a los animales. Asimismo, explica el líder de Pacma, el del “Seminario” no es el único caso que se registra en la capital: “En La Victoria nos encontramos una ardilla que llevaba bastante tiempo muerta, porque estaba podrida y seca”, concluye.