A Juan Diego le "Anoche en la India"
Una historia que se cuenta en 11.000 kilómetros. Ahí es nada. Desde Andalucía a La India, con escala en Rumanía. Un viaje físico, pero, sobre todo, “emocional, encarnado por dos personajes con los que la vida tiene una deuda”, a los que dan vida Juan Diego y Clara Voda. Esta es Anochece en la India, la “road movie” que trajo ayer a Jaén su director, Chema Rodríguez, y los actores Juan Diego y Javier Pereira, de mano de los Encuentros con el Cine Español. “Esta programación es una rara excepción en España, porque antes era muy habitual que nos invitaran a presentar películas en salas de todo el país, pero ahora se cuentan con los dedos de la mano”, destacó el director. Y en este contexto del “ajado” cine español también hizo una metáfora con el viaje que narra la película y el otro, el de la producción: “Empezamos con una producción de las de antes, con presupuesto y tuvimos que acabar la película haciendo una cooperativa entre nosotros”, explicó.
“Este es un viaje que empezó en Andalucía y terminó en la India, 11.000 kilómetros de viaje físico, pero también emocional de sus dos protagonistas, aunque al final ese viaje también lo experimentó la película, que se empezó con dinero de las televisiones y se ha tenido que terminar como una cooperativa, aportando todos los que estábamos implicados en ella”. Por lo que afirmó con rotundidad: “Terminar hoy una película es una heroicidad”. Estrenada hace ya casi dos meses, reconoció una tibia acogida: “Si se compara con Ocho apellidos vascos es muy mala, si se hace con una película independiente yugoslava, un éxito”. Reconoció que los galardones que obtuvo en Málaga, les ayudaron a distribuirla más. Aun así, para el director, ese es el punto flaco de la industria: “Nos dan subvenciones para crear pero después no se apoya la distribución. Hay trabajos que, una vez finalizados, podrían ir a la basura sin que se viera ni en una sala”, destacó. “Se podría aplicar eso de dame la caña y enséñame a pescar”, reforzó Juan Diego, quien también apostilló que el cine “low cost” encierra peligros: “Si se percibe que se puede hacer lo mismo con la mitad de dinero, se optará por invertir cada vez menos”.