500 millones para pintar la 'Y' del río sostenible
La Junta va a inyectar 500 millones de euros en el río Guadalquivir para convertirlo en el nuevo motor económico y social del interior de Andalucía. Los ejes de la inversión serán el turismo y el medio ambiente, con la sostenibilidad por bandera.
Es líquida, transparente a ratos, achocolatada a tramos, y hasta ahora, casi invisible. Andalucía tiene una “Y” que le da unidad territorial, que la conecta, que une a su gente. Es la forma que toma el río Guadalquivir y su principal afluente, el Genil, en su eterna busca del mar. Siglos de historia, de dependencia del río, de riqueza arrancada a sus aguas, no han sido suficientes para que los andaluces lo miren, lo usen, lo disfruten. Lo habitual en estos tiempos era ignorarlo y vivir como si esa veta de oportunidades no existiera. Pero las cosas cambian. Al fin, administraciones, sindicatos y empresarios han descubierto el filón económico, ambiental y turístico que alberga el río. De ahí nace el nuevo Proyecto Guadalquivir o la Gran Ruta Interior de Andalucía.
Según explican desde el Gobierno andaluz, el proyecto —firmado por seis diputaciones, la Junta, los ayuntamientos ribereños, la CEA, UGT y CC OO—, va a suponer una inyección de 500 millones en un plazo máximo de cinco años. Cada proyecto, cada empresa e iniciativa que se emprenda debe lucir la etiqueta de sostenible. “Porque es la única manera de avanzar con justicia”, recordó el presidente andaluz, José Antonio Griñán, el pasado miércoles.
Desde el empresariado se ha acogido con interés y cautela este plan, porque temen que, además de ilusionante, sea voluntarista y nunca cuaje en medidas concretas. Desde la Junta lo niegan. “La apuesta es firme y hay un compromiso claro del presidente en su ejecución”. Pero en tiempos de crisis, además, una propuesta así no puede dejarse escapar; de ahí que las diputaciones provinciales calculen que serán “al menos 300” los emprendedores que, en una primera fase, podrán beneficiarse del plan, que incluye ayudas directas, facilidades burocráticas, apuestas temáticas y redes de asesoramiento. “Con una proyección mínima de cinco o diez empleados por negocio, el rescate de mano de obra es evidente”, señalan desde la Diputación de Jaén. La apuesta fluvial debe pivotar, insiste la Junta, “en la generación de importantes inversiones públicas y en la atracción de otras de naturaleza privada”. “Sin esa cooperación entre todos no avanzaremos”, insistió Griñán.
El proyecto “no tiene sólo una dimensión empresarial o de generación de empleo”, sino que trata de “dibujar un nuevo modelo socioeconómico en los municipios del interior de la comunidad”. Un dato que aportan los técnicos de la Diputación de Córdoba: se espera que con la puesta en marcha del Proyecto Guadalquivir se frene hasta en un 40% la emigración interior de los pueblos de la cuenca hacia las grandes ciudades o la costa andaluza. Actualmente, según la Estadística de Variaciones Residenciales del Instituto de Estadística de Andalucía (IEA), más de 165.000 ciudadanos cambian al año de residencia dentro de las provincias de la región. De ellas, cerca del 80% procede de los municipios que ahora se van a ver directamente beneficiados por la puesta en valor del Guadalquivir.
A principios de 2010 se va a constituir el consorcio encargado del diseño y seguimiento de las actuaciones. Hasta ahora la única inversión potente en el río venía del año pasado, 58 millones para turismo. Redacción / Sevilla