“Un iliturgitano de adopción al que Andújar le concedió la Medalla de Oro”

31 mar 2016 / 09:15 H.

Es una auténtica leyenda del automovilismo que se fue. Una persona que, junto a su hermano Demetrio, que tanto monta, monta tanto, marcó un antes y un después en el mundo del motor en Andújar.

Apasionado de la automoción, Carlos Del Val Payer nos dejó el pasado lunes, a los 82 años. Madrileño de nacimiento y andujareño de adopción, desde muy temprana edad mostró su pasión por los vehículos de motor, tanto automóviles como motocicletas.

Su actividad deportiva se inició con el ciclismo y ganó, en 1945, en su categoría, el Criterium Ases del Retiro, en Madrid, donde conoció a Federico Martín Bahamontes, un consagrado especialista en la montaña, que llegó a ser el primer español que ganó el Tour de Francia, en 1959.

Años después de conocer a Bahamontes, Carlos del Val en 1951 dejó la bicicleta y se pasó al motor al adquirir una motocicleta “Guzzi 75” preparada y con ella consiguió sus primeros premios, como el de la Subida a la Dehesa de la Villa o el Ciudad Universitaria de Madrid.

En 1952 adquirió una “Mondial” de 125 centímetros cúbicos. Su hermano Demetrio estaba de mecánico en Valencia, y Carlos con la “Guzzi” ganó e hizo la vuelta más rápida en el Gran Premio Fallas de Valencia y con la “Mondial” quedó tercero. Algunas ciudades como Bilbao, Santander, Oviedo, La Coruña, Albacete y Salamanca verían sus victorias y sus actuaciones destacadas que fueron numerosas. En 1955 pasó a formar parte del equipo oficial MV Avelló y al año siguiente se convirtió en piloto de “Ducati”.

En esta época entró en las competiciones de moto con sidecar, primero con su hermano Demetrio y, más tarde, con Luis López hasta 1960. Durante este año se pasa a piloto de rally y corrió en Montecarlo (Mónaco) con un automóvil “Seat 124” y con un “Seat 1.430” que era el coche de fabricación española que utilizaban los taxistas de la época.

La vinculación a Andújar de Carlos y Demetrio del Val llegó en 1960 con la creación del complejo hotelero Del Val, enclavado justo al comienzo de la carretera del Santuario. Dicho complejo estaba dotado con piscina, hotel y estación de servicio. No tardaron los del Val en crear un museo de vehículos históricos y durante años mostraron algunos de sus coches en el escaparate lateral del hotel, para admiración de viandantes. En 1970, Carlos del Val consiguió un octavo puesto en la clasificación del rally América del Sur. En esta fecha su nuevo compañero era Jaime Lazcano y con él entró en la fabulosa aventura del París-Dakar, con un camión “Fiat Iveco”. Antes de esto ganó con un camión “Pegaso”, de fabricación española, el rally de los Faraones, en Egipto. Como piloto participó en seis ediciones del París-Dakar, finalizándolos todos entre 1988-1994.

La ciudad de Andújar le reconoció su cariño haciéndole entrega de la Medalla de Oro que recibió, en 1995, junto con su hermano Demetrio. Fue un acto solemne, celebrado el 28 de febrero, Día de Andalucía. Su pasión por los coches le llevó a fundar el Veteran Car Club de España. Un enamorado de los coches antiguos y vehículos históricos que será recordado como una leyenda del automovilismo español.