No hay barreras en los menesteres que son del corazón

Un japonés se gastó 15.000 euros en su boda con Hatsune Miku, una reconocida estrella pop virtual

14 feb 2019 / 09:45 H.

Dice la historia que San Valentín de Roma casaba soldados con sus damas en secreto, puesto que en la época en la que le tocó vivir, el cristianismo estaba prohibido. Se dice que el emperador, cuando se enteró de lo que hacía, lo mandó a apresar y lo condenó a muerte. Fue durante el periodo en el que estuvo encarcelado cuando se quedó prendado de la hija del juez, una joven ciega a la que le cogió un cariño muy especial y por la que rezaba a diario. Fue tal el sentimiento, que la historia cuenta que llegó a enamorarse. Así, Valentín escribió un mensaje dedicado a ella en un papel, que le dio unos instantes antes de que lo ejecutaran. Ella lo abrió y en ese momento recuperó la visión. Pudo leer: “Tu Valentín”, a modo de despedida y como símbolo de que el amor entre ambos acababa de convertirse en eterno. Esta gran historia ha traspasado los tiempos, y gracias a ella hoy se celebra el día de San Valentín. Ahora bien, hay muchos tipos de amor, casi tantos como personas, y si al santo de Roma le diera por levantar la cabeza, seguro que se quedaba a cuadros con lo que se ve en los titulares de las noticias.

A modo de ejemplo, y no muy lejos de donde nació Valentín, una mujer italiana decidió que se quería mucho como para pasar su vida con alguien, así que, en un acto de reflexión, pensó: “¿Quién me va a querer mejor que yo?”. De este manera, decidió pasar por el altar. Eso sí, para contraer matrimonio consigo misma. De hecho, hace poco afirmó haberse sido infiel. ¿Cómo ha pasado eso?

El caso es que fue pionera en una moda que se bautizó como sologamia. Otra mujer, en este caso de Irlanda, se casó con su Yorkshire Terrier. Está claro que se cansó de buscar al hombre de su vida y que, en ocasiones, los perros son más fieles y ofrecen un cariño más real que los humanos.

La actualidad del amor llega más lejos. En concreto, hasta el mismo Japón. Allí un hombre se casó con Hatsune Miku. Hasta aquí todo bien, lo que se sale de lo común es que la susodicha es una estrella del pop virtual. Akihiko Kondo, que así se llama el nipón, se llegó a gastar, en noviembre del año pasado, 15.000 euros en la ceremonia. Por esquivar todas las barreras del amor que no quede.