Arjonilla nace en 1282, con el rey Sancho IV y su patrimonio de ha ido enriqueciendo con el paso de los años. Sobresale especialmente el castillo, enclavado en el centro del pueblo y que no se distingue por las crónicas bélicas, todo lo contrario, por el amor del Trovador Macías a Doña Elvira, manantial literario de grandes autores españoles. También destaca su iglesia de la Encarnación y es Arjonilla una villa que da gran valor a su historia a través de sus museos. No dejen de acercarse a las alfarerías de larga tradición en La Campiña olivarera. A vista de pájaro sus calles y el mar de olivos embaucan a cualquiera.