Ruptura de diálogo con Cataluña

La vicepresidenta del Gobierno central afirma que “no aceptarán la independencia como opción”

09 feb 2019 / 10:53 H.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó a través de su cuenta de Twitter que el Ejecutivo “no aceptará nunca un referéndum de autodeterminación” y reiteró que su propuesta es la misma que explica la vicepresidenta, Carmen Calvo, que “da por fracasada la negociación con los partidos independentistas después de que rechazaran la última propuesta del Gobierno central, que accedía a crear una mesa de partidos extraparlamentaria coordinada por un relator y en la que se sentaran, además de los partidos representados en el Parlament, miembros del PSOE y Podemos.

“Trabajamos por tender todos los puentes posibles desde la política”, escribió Sánchez, que añadió que su propuesta para Cataluña es “convivencia, dialogo y ley”. “Constitución”, remacha el tuit del jefe del Ejecutivo, que sí menciona, de este modo, una palabra que no figura en el documento de la propuesta distribuido por Moncloa.

Sánchez enlaza en su mensaje el texto de la propuesta que el Gobierno remitió a la Generalitat y que, según dijo Calvo, los partidos independentistas no aceptaron. El anuncio se realizó dos días antes de la manifestación convocada en Madrid por el Partido Popular (PP), Ciudadanos (Cs) y Vox.

En rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta, Carmen Calvo, hizo hincapié en que la negociación con los independentistas “encalla” por la insistencia de estos en dirigir la negociación sobre una salida política a la crisis de Cataluña hacia el derecho de autodeterminación, una opción que, aseguró la vicepresidenta, “el Gobierno no aceptará nunca” porque la salida política para Cataluña ha de estar “en el marco propio de la democracia”.

“No es aceptable sentarnos a hablar de un referéndum de autodeterminación. El Gobierno tiene el deber de mantener el orden constitucional”, puntualizó Calvo.

No obstante, el Ejecutivo nunca se mostró dispuesto a entrar a negociar esa cuestión, pero no impedía a los independentistas que, en las reuniones con el Gobierno, pudieran hablar de su aspiración a que se les reconozca algún día ese derecho de autodeterminación, un comentario que siempre encontraba la misma respuesta por parte del Ejecutivo: “no, porque ese derecho no cabe en la Constitución”.

De hecho, en el propio documento distribuido por el Gobierno para que la ciudadanía conozca hasta dónde estaba dispuesto a llegar el Ejecutivo central en su diálogo con el independentismo en busca de una solución política para Cataluña se dice que en la mesa de partidos “cada uno de los participantes planteará sus propuestas de resolución y proyecto político, con total libertad”.

La asunción por parte del Gobierno de que la negociación llega a un punto muerto, y por tanto es mejor darse un tiempo, no quiere decir que el Ejecutivo rompa el diálogo con las formaciones independentistas. “La sociedad catalana es mayoritariamente defensora no solo de la convivencia a través del diálogo y del respeto, sino que no es independentista”, por lo que cuando los partidos independentistas “en algún momento piensen que hay que seguir trabajando”, entonces el Gobierno estará dispuesto también a “seguir trabajando” dentro del marco de diálogo que ofreció. “¿Vamos a parar como gobierno a que el diálogo sobre estas bases tenga algún día posibilidad? Pues mire, no, pero de momento lo que no tiene ningún sentido es que la sociedad piense o no tenga las claves claras de lo que el Gobierno procura cada día, y es literalmente escucharlos”, explicó dos días antes de la manifestación convocada por la derecha.