Pedro Sánchez veta a Iglesias

Alega que necesita un vicepresidente que defienda la democracia y no hable del asunto de los presos políticos

19 jul 2019 / 11:07 H.

El presidente del Gobierno en funciones y candidato del PSOE a la investidura, Pedro Sánchez, subrayó ayer que “no se dan las condiciones” para que el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, sea miembro de un ejecutivo de coalición entre los dos partidos. Principalmente, dijo, porque necesitará un vicepresidente “que defienda la democracia española” y no diga que los acusados de promover la independencia de Cataluña son “presos políticos” en público y en privado.

A juicio de Sánchez, cuando el Tribunal Supremo emita su sentencia sobre el ‘procés’, España encarará “una de las mayores crisis” que vivirá en democracia, y para afrontarla necesitará “un Gobierno con las ideas claras y cohesionado”. Según dijo, no se puede “permitir el lujo” de tener un vicepresidente que, “por lealtad mire para otro lado” o mantenga silencio, ni un gobierno que se “paralice” por discrepancias de fondo.

En una entrevista en La Sexta, Sánchez cargó duramente contra Iglesias y dijo tener “clarísimo” que su exigencia de sentarse en el Consejo de Ministros es el “principal escollo” para un acuerdo de gobierno. Además, le advirtió de que su oferta de un gobierno de coalición con miembros de Unidas Podemos expira la semana que viene, con la votación para su investidura.

“Mantengo la oferta hasta el día de la votación, después no habrá ninguna oferta”, dijo, dejando claro que, si Podemos vota no a su investidura la semana que viene, “cualquier formulación de entendimiento” posterior “no pasará ya por una coalición”.

Según Sánchez, él se ha “movido hasta en cinco ocasiones”, por lo que en esta ocasión pidió “generosidad” a los demás, convencido de que eso será bueno también para “sus partidos y sus perspectivas electorales”.

También pidió generosidad a los presidentes del Partido Popular y de Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, y les pidió su abstención por la “estabilidad” del país “al que dicen querer tanto” y por el que se dan “golpes de pecho”. Según afirmó, antes de la votación, prevista para el martes, llamará por teléfono a los tres.

Pedro Sánchez anadió que él es candidato ahora, no en agosto o en septiembre, y consideró que entonces será “mucho más difícil”. Si, a falta de Gobierno, hubiera nuevas elecciones en noviembre, dijo entender el “hartazgo” de los ciudadanos, que “votan para que haya Gobierno”, pero no da por hecho que el resultado pueda ser similar en ningún caso: “Bueno, ya veremos, estoy seguro de que todos los españoles tomarán nota de lo ocurrido en estos meses”.