Miles de personas de origen magrebí han cruzado a lo largo de la mañana de este jueves a Ceuta desde Marruecos, a nado y por el espigón, y una multitud está esperando al otro lado de la frontera para poder entrar en la ciudad autónoma de la misma manera. En la última semana lo han hecho ya más de 2.000 migrantes. La Guardia Civil se encuentra desplegada en la frontera sur para frenar el flujo de entradas. La Delegación del Gobierno ha asegurado que la Gendarmería marroquí está colaborando. Sin embargo, fuentes de la benemérita en la ciudad aseguran que la ayuda es superficial y no logra contener la presión. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado que este viernes se trasladará a Ceuta para conocer la situación de primera mano junto al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, y el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano.
Los gobiernos de España y Marruecos han acordado implementar medidas para la entrega “lo antes posible” de “todos” los migrantes que han entrado de manera ilegal a Ceuta en los últimos días, y en espaciel este jueves, cuando han flanqueado masivamente la valla por el espigón de El Tarajal. Fuentes del Ministerio del Interior han señalado este jueves que los dos países han acordado “reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente a estos flujos y se han comprometido a revisar e implementar medidas para la entrega, lo antes posible, de todas las personas que han entrado ilegalmente” a la ciudad autónoma. El ministro del ramo, Fernando Grande Marlaska, ha permanecido en contacto permanente con su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, y este viernes estará en Ceuta para hacer frente a esta crisis migratoria. En la misma línea, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que están preparando “las medidas necesarias” para “recuperar la normalidad lo antes posible”, según ha indicado en un mensaje en X, recogido por Europa Press. Tras hablar con el presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, dijo que el Gobierno central está volcado en dar una respuesta “inmediata” a la situación en Ceuta y trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales.
Hasta el momento, el Gobierno defiende que la cooperación con Marruecos es “excelente” y evitan culpar a las autoridades del país vecino de la entrada masiva de personas en territorio nacional. Por el contrario ambos países coinciden en señalar a las “organizaciones criminales” y de “tráfico de personas” que buscan “instrumentalizar” la reciente sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe las “devolcuiones en caliente” de las personas que llegan a nado a Ceuta y Melilla. Desde el Ministerio de Exteriores también han desvinculado esta crisis migratoria del viaje de Pedro Sánchez a Argelia el pasado 20 de julio, país con el que Rabat mantiene un enfrentamiento histórico. “La relación con Marruecos es excelente y en nada se ve afectada por las buenas relaciones con Argelia”, han indicado a Europa Press fuentes del departamento liderado por José Manuel Albares, que también han señalado que la coordinación en migración, así como con “otros temas” es “muy intensa”.