Iglesias se aparta para facilitar la coalición con el PSOE

El líder de Podemos renuncia a ser ministro: “No quiero ser la excusa”

20 jul 2019 / 12:11 H.

El secretario general de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, comunicó ayer al presidente del Gobierno en funciones y candidato a la investidura, Pedro Sánchez, que está dispuesto a no formar parte del Gobierno de coalición con la condición de que no haya más vetos para formar la próxima semana un gobierno conjunto entre las dos formaciones. “No debo ser la excusa del PSOE para que no haya un gobierno de coalición de izquierdas. Estar o no en el Consejo de Ministros no será un problema siempre y cuando no haya más vetos y la presencia de Unidas Podemos en el Gobierno sea proporcional a los votos”, escribió Iglesias en su cuenta de Twitter. Además, difundió un vídeo en el que detalla su disposición a echarse a un lad,o pero subraya que los nombres de su partido en el Ejecutivo de coalición los elegirá, “lógicamente”, su formación.

También puntualiza que ha transmitido esta posición a Pedro Sánchez y que ha encargado al responsable del comité negociador de pactos, Pablo Echenique, que traslade al PSOE su “voluntad de negociar ya un gobierno de coalición de izquierdas” y “un acuerdo integral”, con programa y equipos, “para sacar adelante la investidura la semana que viene”.

Sin embargo, la primera reacción del PSOE muestra que la negociación no será sencilla: “Sin vetos ni imposiciones podemos llegar a un acuerdo. El presidente escuchará las propuestas y decidirá el equipo. Empecemos por los contenidos. Primero programa y luego el Gobierno”, dicen fuentes socialistas cercanas a Pedro Sánchez. Esto significa que no aceptan la idea de que Podemos elija a sus representantes y quieren hablar de contenidos antes de fijar el Gobierno. En Unidas Podemos siempre han insistido en que primero hay que fijar las condiciones de ese Ejecutivo para hablar después del programa.

Desde el entorno de Iglesias reivindican que esta cesión obliga a los socialistas a aceptar un Gobierno de coalición, algo que no querían, y le permitirá colocar allí a personas de su absoluta confianza, como la propia Irene Montero, mientras mantiene el protagonismo como líder de la formación desde fuera del Ejecutivo. Los socialistas por el contrario parecen sorprendidos por una reacción que no esperaban, dada la resistencia que había mostrado Iglesias en público y en privado, y ahora se preparan para una rápida negociación para la que tienen cinco días.

La reacción de Iglesias se produce un día después de que el presidente del Gobierno en funciones señalara al líder de Unidas Podemos como “el escollo principal” para la formación de un Ejecutivo de coalición con el PSOE y le dirigiera duras críticas por sus posiciones sobre el conflicto catalán.