Defensa de la democracia española ante Europa

El presidente Pedro Sánchez advierte de que la sociedad pierde cuando se “prima la crispación sobre el acuerdo”

08 feb 2019 / 09:22 H.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, protagoniza una defensa cerrada de la “democracia plena” y “avanzada” que es España, donde la justicia es independiente y cuenta con uno de los sistemas “más garantistas del mundo”. En vísperas del arranque del juicio a los dirigentes del procés”, Sánchez sacó pecho ante el Comité de Ministros del Consejo de Europa, cuya sede vistió en Estrasburgo, de cómo en España las cuatro lenguas del Estado y las diversas culturas gozan del “mayor nivel de protección de toda su historia”, superior incluso al existente en estados federales. Frente a las noticias falsas que se difunden con rapidez por las redes sociales, Sánchez respaldó con datos sus afirmaciones sobre la independencia judicial y la separación de poderes que rige en España.

Entre 2013 y 2017, el número de españoles que presentó reclamaciones contra sentencias judiciales dictadas en su país se situó “muy por debajo” de la media del conjunto de los Estados miembros y con una ratio de sentencias condenatorias de apenas “seis por año”. “A pesar del poder de los datos siempre habrá quien sostenga sus proyectos políticos en datos falsos”, aseguró, según él, con el único objetivo de tener mayor capacidad de movilización, como asumió Sánchez, que alertó que la propia democracia “está en juego” si se imponen los “relatos sesgados”. “Si alguna lección hemos aprendido de la historia, es que no se puede gobernar ignorando a las minorías, excluyendo voces o limitando derechos y libertades, es una lección que mi país aprendió dolorosamente”, aseguró. Por eso en España, explicó a su auditorio, la Constitución española de 1978 estableció un título que, apuntó, “consagra derechos, libertades fundamentales de ciudadanos y ciudadanas”. Y por eso también, apuntó, con esa Carta Magna España se dotó de una nueva estructura territorial que, como recordó, “descentraliza poder ejecutivo y legislativo para garantizar no solo la igualdad entre españoles, que es esencial, sino también que la especificidad, las diferencias y las particularidades de los territorios, que es una riqueza de nuestro país, estén protegidas, garantizadas por igual en todos ellos, a la vez que queda garantizada la unidad de España, asumiendo en todo caso que unidad no significa homogeneidad”. En su alocución, Sánchez también alertó de cómo la democracia se resiente y los ciudadanos se ven perjudicados cuando en un país “se prima la crispación sobre el acuerdo y la ruptura unilateral a la búsqueda de consensos”, cuando se “promueven agravios o nostalgias inventadas” o “cuando se defiende fórmulas simplistas, anacrónicas y ya fracasadas para resolver problemas complejos”.