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Remontada de Bélgica frente a Senegal

02-07-2026 / 09:24

Dos goles en los últimos minutos de la prórroga dio el pase a octavos a los belgas

La selección de Bélgica firmó una épica remontada (3-2) sobre Senegal en el cruce de dieciseisavos de final del Mundial 2026 celebrado este miércoles en el Lumen Field de Seattle (Estados Unidos), cuando estaba en la lona y sin pulso en el minuto 85, para terminar ganándolo con un penalti en el 125’. Los de Rudi Garcia, que se medirán con Estados Unidos o Bosnia y Herzegovina en octavos, tumbaron a una Senegal que había brillado y colocado un 0-2 con los goles, uno en cada mitad, de Habib Diarra y Ismaïla Sarr. Durante 85 minutos, el equipo de Pape Thiaw se comió a una Bélgica rota, sin soluciones en los extraños cambios de Rudi Garcia, sentados de un plumazo Kevin De Bruyne y Jérémy Doku. Los ‘Red Devils’ resucitaron con la aparición estelar de Romelu Lukaku en el 86’ y el 2-2 tres minutos después de Youri Tielemans. El capitán belga, que poco antes discutía en alto voltaje con su compañero Leandro Trossard, aprovechó el centro del jugador del Arsenal y la muy mala salida del meta africano para mandar el partido a la prórroga de manera totalmente inesperada, como lo fue un cruel ‘déjà vu’ para Senegal que confirmó la vida extra belga.

‘Los Leones de la Teranga’ llegaron a tener el 0-3, con un disparo de Sadio Mané que sacó Thibaut Courtois, instantes antes del giró total. El Mundial, que viene cargado de igualdad y drama, se guardó un capítulo vibrante para este cruce en Seattle donde, ni el más optimista de los belgas podía soñar con semejante resurrección. Senegal había mordido y asfixiado a un equipo belga roto desde un primer tiempo ya muy dominante. Un omnipresente Diarra, autor del 0-1 tras cazar el balón al poste de Ismaïla Sarr, lideró el despliegue africano en el centro del campo, la presión y la intensidad que puso a Bélgica en un segundo plano durante muchos minutos. La esperanza belga pasó por el desborde de Jérémy Doku, con algún acercamiento en botas de Maxim De Cuyper, pero sin grandes ocasiones el equipo de Rudi Garcia al descanso. El preparador francés metió a Romelu Lukaku tras el paso por los vestuarios, pero el mayor goleador histórico de Bélgica no tuvo ni un centro con el que alimentarse. Un golazo de Sarr, control y volea perfectas, hicieron saltar las alarmas (0-2). Sorprendieron los cambios en los belgas, pero lo cierto es que dieron músculo y quizá la fe que le faltaba a una generación de oro que parecía despedirse con otro paso en falso desde el bronce que se colgaron en 2018. El equipo europeo parecía desquiciado, con esa fuerte discusión entre Tielemans y Trossard camino al parón por hidratación, donde seguramante Garcia recordó a los suyos que estaban jugando con Lukakau. En la primera que le llegó al gigante delantero, la mandó para dentro, el 1-2 con poco tiempo para buscar el milagro. Sin embargo, tres minutos después, una mala salida de Mory Diaw supuso el 2-2 con el que se llegó a la prórroga. En el tiempo extra, ambas selecciones asimilaron la locura vivida y fue en la segunda mitad cuando llegaron ocasiones. Los jóvenes Bara Sapoko e Ibrahim Mbaye generaron una muy buena para Senegal, mientras Dodi Lukebakio la mandó al larguero. Al borde de la tanda de penaltis, Lamine Camara cometió pena máxima sobre Tielemans y el capitán de Bélgica selló una remontada para la historia de los Mundiales, de amargo recuerdo para unos leones despojados del título de Copa de África por negarse a aceptar un final parecido en enero.