Antes de que el balón echara a rodar en el España - Bélgica del Mundial, Jaén ya vivía su propio partido. Desde primeras horas de la tarde, cientos de aficionados se concentraron en plazas y espacios habilitados para disfrutar de la previa y del partido, creando un ambiente festivo teñido de rojo. Las pantallas gigantes instaladas en diferentes puntos de la ciudad se convirtieron en el punto de encuentro de familias, grupos de amigos y seguidores de todas las edades, que compartieron cánticos, ilusión y confianza en la selección española. La respuesta de la afición jiennense volvió a demostrar la pasión de la ciudad por el fútbol, convirtiendo cada punto en una auténtica celebración colectiva antes del esperado duelo mundialista.