Miguel Rivera se queda sin apoyos en el Linares Deportivo
El técnico es cuestionado por la afición y la mayoría de la directiva
La continuidad de Miguel Rivera como técnico del Linares Deportivo cada vez está más cuestionada. El malagueño se ha quedado casi sin apoyos en la junta directiva que preside Jesús Medina y un sector importante de la afición no está de acuerdo con su labor y los resultados logrados por el equipo, sobre todo cuando en el mercado de invierno la dirección deportiva trató de subsanar la marcha de Víctor Curto—fue traspasado al Real Murcia al forzar la situación con una baja— con la llegada de refuerzos, como Ian, el iliturgitano Juanfran y dos futbolistas consagrados y con experiencia, como son José Manuel Rueda y Chus Hevia. La meta era asegurar cuanto antes la permanencia y optar a una mejor clasificación. Los azulillos suman 37 puntos y buscan llegar a los 45 para seguir un año más en el grupo cuarto de Segunda División B. La trayectoria que dibuja el equipo es negativa en los diez partidos de la segunda vuelta, con nueve puntos sumados de treinta posibles en los diez encuentros celebrados. Las dos únicas alegrías ofrecidas a los aficionados llegaron en el clásico en Linarejos contra el Real Jaén, al que derrotó por 3-1 con un triplete de Casi, y el éxito con diez futbolistas —expulsión de Rodri—frente al Jumilla por 2-0. En el seno de la directiva tampoco gustan las declaraciones que realiza Miguel Rivera. El entrenador azulillo mostró su desacuerdo con haber viajado a Murcia el mismo día del compromiso y por facilitarse la marcha de Víctor Curto al término de la primera vuelta. Rivera fue una apuesta de Jesús Medina, pero ahora mismo el presidente azulillo es casi la única persona que defiende al máximo responsable de la plantilla. Rivera ya puso en entredicho los fichajes del mercado de invierno y, sin mencionarlo, cuestionó la labor de Alberto Lasarte, el director deportivo, porque se quejó que la plantilla estaba descompensada.