Miguel Hoyo, administrador de Pop Hellanes y una de las figuras centrales del conflicto societario que mantiene en vilo al Linares Deportivo, respondió este miércoles al comunicado emitido por el club en el que se daba por rota la negociación para alcanzar un acuerdo que permitiera desbloquear la situación accionarial de la entidad azulilla. El empresario defendió su postura, reivindicó la sentencia favorable obtenida en primera instancia y aseguró que su prioridad siempre ha sido el futuro del club.
En un extenso escrito, Miguel Hoyo recordó que se implicó “personal, profesional y económicamente” en el proyecto del Linares Deportivo durante el proceso de transformación en sociedad anónima deportiva con el objetivo de situar al equipo “en las cotas deportivas más altas posibles”. Sin embargo, afirmó que se le impidió desarrollar ese proyecto y que, por ese motivo, decidió acudir a los tribunales para defender sus derechos en el proceso.
El administrador de Pop Hellanes destacó que la resolución judicial dictada en primera instancia le dio la razón y aseguró que, desde el inicio del procedimiento, intentó que el conflicto tuviera la menor repercusión posible para la entidad y su afición. “Yo también soy aficionado y lo último que querría oír serían los problemas de otro”, señaló, explicando que por ese motivo ha limitado sus intervenciones públicas durante todo este proceso. Hoyo confirmó que, tras conocerse la sentencia, recibió con satisfacción la apertura de una vía de diálogo con los actuales administradores de la sociedad para tratar de encontrar una solución consensuada. No obstante, evitó revelar el contenido de las conversaciones mantenidas durante las últimas semanas por respeto a todas las partes implicadas y al propio club. El empresario sí quiso dejar claro que su posición se ha sustentado siempre en dos principios fundamentales: el cumplimiento de lo establecido por la justicia y la defensa de los intereses del Linares Deportivo. En este sentido, insistió en que nunca ha buscado obtener ningún beneficio personal y que todas sus decisiones han estado orientadas a garantizar la estabilidad futura de la entidad. Asimismo, recordó que durante el procedimiento judicial existieron diversas oportunidades para alcanzar un acuerdo, desde los primeros requerimientos realizados en 2023 hasta la fase previa al juicio. Según su versión, ninguna de esas opciones prosperó debido a la negativa de la parte contraria. Hoyo lamentó especialmente haberse enterado a través del comunicado oficial del club de que las conversaciones quedaban definitivamente rotas. A su juicio, esta circunstancia evidencia que tampoco en esta ocasión ha sido posible alcanzar un entendimiento entre las partes. Pese a ello, el administrador de Pop Hellanes aseguró que continuará defendiendo sus derechos mientras no exista una resolución definitiva. “Cada cual podrá explicar a la afición su posición; yo respondo de la mía, que cabe en una frase: primero, el Linares Deportivo, afirmó.