El mercado de fichajes deja una plantilla de 24 jugadores y una apuesta clara por la continuidad y el futuro. Juan Gambero, director deportivo del Real Jaén, analiza en Diario JAÉN el trabajo realizado durante los dos últimos meses, las limitaciones económicas del club, el objetivo de la permanencia y las bases de un proyecto que comenzó con una contundente victoria ante el Europa (0-3).
Gambero reconoce que está “contento” con el grupo confeccionado y considera que el equipo presenta un equilibrio suficiente para afrontar una categoría exigente. “Creo que tenemos un equipo compensado y, la verdad, dos jugadores de garantía en cada posición”, explica. El responsable de la planificación admite que algunas primeras opciones no llegaron a buen puerto, pero destaca que las incorporaciones mantienen el nivel pretendido dentro de las posibilidades económicas de la entidad.
El director deportivo cifra en 18 las operaciones de incorporación, con la inclusión del mauritano Fall en el recuento, además de cuatro cesiones y 13 jugadores que permanecieron en la plantilla. El resultado es un grupo que, a su juicio, mantiene la identidad que permitió al Real Jaén alcanzar el ascenso y que encaja con la propuesta futbolística de Manolo Herrero. “Había que mantener esa base, porque creo que esa filosofía ha llevado al Jaén al éxito”, apunta. La planificación buscó jugadores capaces de adaptarse a un equipo que quiere tener protagonismo con el balón. Gambero considera que las nuevas incorporaciones aportan recursos en la construcción del juego y permiten mantener una idea que ya quedó patente en el estreno liguero. La presencia de nueve jugadores de la pasada temporada en el once titular del partido ante el Europa fue, para él, una consecuencia lógica de ese proceso. “El que lleva ya con él más tiempo interpreta la filosofía a la perfección y el nuevo tiene que ir entrando en ese sistema”, señala.
El discurso del director deportivo no cambia pese al excelente comienzo. El Real Jaén inició la temporada con un 0-3 ante el Europa, pero Gambero mantiene los pies en el suelo y sitúa la permanencia como objetivo principal. La Primera Federación reúne a clubes con presupuestos muy superiores y entidades recién descendidas que cuentan con recursos económicos y deportivos de otra dimensión.
“El objetivo tiene que ser claro: la permanencia. No puede ser de otra manera”, afirma. El responsable deportivo considera que la categoría presenta una enorme igualdad y que pequeñas diferencias en las dinámicas pueden modificar por completo la situación de los equipos. “Puedes estar en mitad de la tabla y encontrarte a tres o cuatro puntos del “play off” y a tres o cuatro del descenso”, explica.
La diferencia económica también condiciona la planificación. Gambero subraya que el Real Jaén no compite con las mismas armas que muchos de sus rivales y apunta que solo dos equipos de la categoría presentan, a su entender, un presupuesto inferior al jiennense. Frente a ese escenario, la respuesta pasa por la ilusión, el trabajo y un grupo con hambre. “Intentamos hacer un equipo con hambre, un equipo joven, que tuviera ganas, unido a la base que ya había”, resume.
La apuesta por jugadores jóvenes tiene en Jaime Morilla uno de sus principales exponentes. El guardameta renovó después de completar una gran temporada y partió como titular en el estreno. Gambero considera que asegurar su continuidad antes del inicio de la competición fue una decisión importante. “Un portero joven de futuro que vemos que su techo puede estar incluso un poquito más arriba”, señala.
La misma filosofía se aplica a David Serrano. El lateral izquierdo se convirtió en una pieza importante del proyecto y el club pretende ampliar su vinculación. “Para nosotros David es un buen jugador. La idea es que, si David está en el Jaén, que esté con nosotros todo el tiempo que podamos”, afirma Gambero.
El director deportivo entiende que conservar a los futbolistas que ya conocen la estructura y el modelo de juego puede resultar tan importante como acertar con los fichajes. “Si somos capaces de mantener las piezas importantes y de que pertenezcan al Jaén durante más tiempo, será beneficioso para el club”, sostiene.
La planificación no se limita a la temporada actual. El Real Jaén incorporó jugadores con contratos de dos años como parte de una estrategia de futuro. Algunos de ellos, como Diego Morcillo y Abel Sánchez, salieron cedidos para disponer de más minutos y completar su formación competitiva.
Gambero considera que estos futbolistas pueden formar parte de la base del próximo proyecto. “Entre lo que tenemos aquí y lo que tenemos con contrato y puede volver el año que viene, tenemos una buena base también para el futuro”, afirma.
La dirección deportiva afronta ahora un trabajo añadido: controlar la evolución de los jugadores cedidos. El seguimiento incluye desplazamientos, análisis de partidos y revisión de sus actuaciones durante la temporada. El objetivo es disponer de información suficiente para tomar decisiones cuando llegue el próximo mercado.
Ese seguimiento forma parte de una estructura de “scouting” que Gambero reforzó desde su llegada. Agustín continúa dentro del grupo de trabajo y se incorporaron dos colaboradores de confianza que residen en otros puntos de España. La intención pasa por ampliar el conocimiento de diferentes mercados y mantener un seguimiento constante de Primera Federación, jugadores y posibles objetivos.
El director deportivo también destaca el impacto de la afición. Cerca de 6.600 abonados y el desplazamiento a Barcelona para acompañar al equipo en el estreno evidenciaron la dimensión social del Real Jaén. Gambero admite que quedó sorprendido por la respuesta de los seguidores en el debut.
La victoria ante el Europa reforzó además la conexión entre equipo y grada. El responsable deportivo considera que el apoyo será determinante durante una temporada en la que algunos futbolistas necesitarán tiempo para adaptarse a la presión de La Victoria.
Gambero también pone en valor la plantilla que ya encontró a su llegada. “Hay ciertos jugadores que tenemos ya en plantilla que son muy difíciles de mejorar con el presupuesto que manejamos”, apunta. Después de dos meses de trabajo, Gambero reconoce que también vive su propio proceso de adaptación al club y a la ciudad. Su anterior experiencia se desarrolló en una entidad de menor dimensión y el salto al Real Jaén le permitió comprobar una realidad diferente. “Nada que ver con lo que se vive aquí, con el ambiente que hay y con la grandeza del club”, explica.
Su reto, por tanto, no termina con el cierre del mercado. La plantilla ya está definida, pero la dirección deportiva mantiene abiertas las tareas de seguimiento, planificación y construcción del futuro. El primer paso, sin embargo, ya está dado: tres puntos, una base consolidada y un objetivo muy concreto, la permanencia.