Fiel a la tradición en la última carrera de 2018

02 ene 2019 / 13:16 H.

El Quiebrajano no dejó nada a la improvisación en una prueba que no cumple los cánones habituales y donde la convivencia suple a la competitividad habitual. La tradicional Subida al Castillo de Santa Catalina reunió a unos 300 deportistas, que salieron del Parque de La Concordia para afrontar un trazado de seis kilómetros hasta la cruz del monumento. Fue un recorrido caracterizado por el buen ambiente y por las canciones típicas de la Navidad. El Club Quiebrajano cumplió el objetivo de organizar una actividad que sirvió para despedir 2018 y brindar por el nuevo año, en el que la primera competición importante fijada en el calendario es la Carrera Urbana Noche de San Antón. La cita es el día 19 de este mes con la presencia de unos 12.000 corredores entre las dos pruebas convocadas. La mayoría de los deportistas que subieron al Castillo de Santa Catalina estarán en la línea de salida de la nocturna jiennense, que tendrá un recorrido de 10 kilómetros por las calles de la capital. Felipe Cano, presidente del Quiebrajano, destacó la respuesta en la última prueba del 2018.