El destino ha querido que dos de los clubes más importantes en la carrera de Fernando Monterde Estévez (Granada, 12 de mayo de 1950) vuelvan a cruzarse en un partido decisivo. Atlético Baleares y Real Jaén se jugarán este domingo el ascenso a Primera RFEF en una eliminatoria cargada de tensión, historia y emociones encontradas para uno de aquellos futbolistas que dejó huella en ambos equipos. El exdefensa, que comenzó su carrera en el conjunto balear y posteriormente vivió seis temporadas inolvidables en Jaén, reconoce que afronta la cita con el “corazón partido”. Monterde recuerda con enorme cariño sus primeros pasos en el Atlético Baleares, club en el que empezó a hacerse futbolista cuando era un adolescente. “Allí comenzó mi carrera deportiva. Fueron cuatro temporadas en las que aprendí mucho”, rememora. Después llegaría la llamada del Real Jaén, donde se convirtió en un jugador muy querido por la afición blanca. “En Jaén estuve seis temporadas —jugó 184 partidos entre 1974 y 1980— y no puedo quitarle mérito a uno para dárselo al otro. Los dos clubes los tengo muy dentro”, asegura. El exjugador, que reside en Palma de Mallorca, siguió a distancia el encuentro de ida disputado en La Victoria, donde el Real Jaén logró imponerse por 2-1. Aunque no pudo verlo completo, sí presenció una de las acciones más polémicas del choque. “Vi el penalti y todavía no sé cómo pudieron pitarlo”, comenta entre risas. La relación de Monterde con Jaén va mucho más allá del fútbol. La ciudad marcó profundamente su vida personal hasta el punto de que sus dos hijos nacieron allí. “Mis niños son de Jaén y de pura sangre”, afirma con orgullo. El mallorquín todavía mantiene contacto frecuente con antiguos compañeros y amigos de aquella etapa dorada del club. Nombres como Reina, Marco, Prados o Carlos siguen formando parte de su día a día. “Cada quince días hablamos por teléfono y nos reímos recordando cosas”, explica. Aquellos años en el Real Jaén quedaron grabados en la memoria colectiva del club. Monterde formó parte de equipos históricos y vivió temporadas inolvidables, especialmente aquella en la que el conjunto blanco rozó el ascenso a Primera División. “Nunca pensé que disfrutaría tanto del fútbol como lo hice en Jaén. La gente me quería muchísimo y eso no se olvida”, reconoce emocionado.
En el recuerdo del exfutbolista aparece también una figura clave en su carrera: Martín Vences. El técnico, fallecido hace años, fue quien le hizo debutar con apenas 17 años en el Atlético Baleares y posteriormente quien lo llevó al Real Jaén. “Él me sacó en Baleares y luego me llamó para irme a Jaén. Son casualidades muy bonitas del fútbol”, relata. Ahora, décadas después, ambos clubes vuelven a encontrarse en un duelo con aroma a historia. Monterde no se atreve a pronosticar un vencedor, aunque sí tiene claro lo que desea. “Solo quiero que gane el mejor”, sentencia. Mientras tanto, el Real Jaén buscará culminar el trabajo iniciado en La Victoria y el Atlético Baleares tratará de hacer valer su fortaleza como local para regresar a una categoría que considera su lugar natural. Todo está preparado para una tarde de emociones fuertes.