Alfonso Sánchez, de Jaén y en la élite del baloncesto

El escolta del Baloncesto Sevilla recuerda momentos de su infancia en Mancha Real tras llegar a los 100 partidos en la ACB

20 ene 2016 / 09:33 H.

Recuerda con cariño sus visitas al taller de carpintería y al horno de pan de sus abuelos Pepe y Alfonso, en Mancha Real. Era un niño que daba sus primeros pasos en el apasionante mundo de la canasta, pero que se divertía con sus primos cuando llegaba la Navidad o cuando acompañaba a sus padres a la recogida de la aceituna y correteaba por el inmenso mar de olivos. Alfonso Sánchez Delgado (Jaén, 14 de febrero de 1987) se emociona cuando se refiere a su infancia, porque de esta forma se sumerge en un tiempo en el que visitaba con más asiduidad a sus seres más queridos. Tal es la relación que es cofrade de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Piedad, que procesiona por las calles de Mancha Real en la Madrugada del Jueves al Viernes Santo y que tiene una gran tradición en el municipio.

El actual jugador del Baloncesto Sevilla nació en la capital jiennense, pero a los pocos meses se trasladó a tierras malagueñas, donde sus padres, Alfonso y Ana tenían plaza como profesores de la antigua EGB, lo que es hoy es Primaria. El escolta es un auténtico desconocido para los aficionados jiennenses. Saben que es jiennense porque lo pone la ficha técnica de la ACB o la de los clubes que ha militado. Él lo tiene claro. “Nací en Jaén y me siento de esta tierra, pero las circunstancias profesionales de mis padres motivaron que me marchara a los pocos meses a Marbella. En Mancha Real viven numerosos familiares tanto maternos como paternos y mantengo con ellos un contacto permanente”, desvela Alfonso Sánchez. Su madre, Ana Delgado, refuerza los vínculos con la provincia. “Mi marido y yo somos jiennenses. Siempre que podemos visitamos a la familia en Mancha Real. Alfonso guarda una excelente relación con todos ellos, aunque ahora sus visitas son más esporádicas pon motivos de los entrenamientos y los partidos”, destaca el jugador.

Cerca de cumplir los 29 años de edad vive un momento importante en su carrera deportiva. Ya es jugador centenario en la ACB y esa efeméride la cumplió en la pista del Real Madrid, el campeón de la competición y de la Liga Europea. Las lesiones marcan su trayectoria y él mismo lo reconoce. “Los 100 partidos los hubiera cumplido antes de no haber tenido tantos parones, pero ahora vivo un momento feliz y deseo colaborar en la permanencia del CB Sevilla en la Liga ACB. Creo que tenemos potencial para lograr la meta”, anuncia.

En un año su carrera se ha impulsado de forma positiva. La pasada campaña la comenzó en el Clínicas Rincón de la LEB Oro, pero en el mes de abril recibió una llamada del Manresa para disputar los últimos seis encuentros. Su aportación resultó vital para que el conjunto lograra la salvación. Ya en septiembre fue contratado por el CB Sevilla y firmó por una campaña. Acredita ya 16 partidos con el cuadro que dirige Luis Casimiro, con una media de 18 minutos en la pista, 7,1 puntos y 5,6 de valoración. “Me siento con protagonismo en el equipo. El técnico me da su confianza y yo trato de devolvérsela con buenas actuaciones. Hemos reaccionado tras un comienzo dubitativo y estamos en una línea de crecimiento”, asegura. En tierras sevillanas comparte vestuario con Berni Rodríguez, campeón del mundo con España, Bostjan Nachbar, exNBA con Houston, New Orleans Hornets y New Jersey Nets y dos campañas en el Barcelona, y el jamaicano Jermaine Anderson, todos ellos con experiencia y con un palmarés destacado, aunque este último causó ayer baja tras llegar a un acuerdo para rescindir el contrato con la dirección deportiva y la junta directiva. ¿Dónde se formó Alfonso Sánchez? El jiennense comenzó en la cantera del Marbella y el Unicaja, con el que llegó a debutar en el primer equipo y completó minutos de calidad y gana los títulos de campeón de la Copa del Rey (2004/2005) y Liga (2005/2006), además de participar en la Final Four de Atenas en 2007. Tenía la confianza de Sergio Scariolo —actual seleccionador nacional—, pero llegó la grave lesión en la muñeca, que fue un frenazo importante en su trayectoria. Después de recuperarse abandonó el Unicaja y estuvo en el Lucentum Alicante, el Xacobeo, el Lagun Aro y el Ourense, aunque una nueva dolencia, esta vez en la campaña 2013/2014, lo deja inédito. “Lo mío ha sido una carrera marcada por las adversidades, pero siempre me he levantado y ahora disfruto del momento. Ojalá se prolongue por mucho tiempo”, desea. Las dos próximas jornadas serán especiales, ya que su equipo se enfrentará primero con el Manresa, con el que militó la pasada campaña, y después regresará a Málaga para jugar ante el Unicaja. “Volveré a los orígenes, pero ahora mismo lo único que deseo es ganar al Manresa”, sentencia.