URGENTE

“Como periodista, era un reto publicar este libro”

antonio checa
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17/07/2019
A sus 73 años ha visitado entre 50 y 60 países y allá donde viaja siempre pide sopas. Es el presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía y experto en la prensa española e iberoamericana, pero su nueva publicación no trata sobre historia, sino sobre cocina

—En primer lugar, ¿por qué decide un experto en historificación de la prensa española e iberoamericana publicar un libro sobre cocina?

—Los periodistas nos caracterizamos por sentirnos atraídos por muchas cosas y eso nos lleva a escribir de ello. Al igual que me siento atraído por la enseñanza, la comunicación, la historia o la prensa, entre otros, también me alimento tres veces al día y la cocina siempre ha sido algo que me ha gustado. Esto me ha llevado a publicar este recetario sobre caldos fríos y calientes, “Viaje alrededor de una sopa. La vuelta al mundo en 1.001 caldos”.

—Dentro de las posibilidades que tiene la cocina, ¿por qué escogió centrarse concretamente en escribir solamente sobre sopas?

—Como periodista era un reto publicar un libro sobre sopas ya que, a diferencia de otros platos como postres o carnes de los que sí existen múltiples publicaciones, apenas existen escritos sobre la sopa, solamente repertorios. Parece que la sopa es un plato de proletarios, un plato común para compartir y está muy infravalorado, sin embargo, me llama mucho la atención porque, si lo piensas, fue el primer plato de la historia en surgir. Cuando hace millones de años se descubrió el fuego, pudieron calentar agua y echarle a esta cualquier trozo de hueso al caldo, ya se creó la primera sopa de la humanidad.

—¿Qué ha aprendido investigando sobre esta comida?

—He descubierto que se trata de un plato universal. Existen diferentes culturas y no en todas ellas se come, por ejemplo, pan o cerveza, pero sí en todas existe la sopa. Además, es un plato barato que siempre ha estado presente en tiempos de penurias. Existe, por ejemplo, el “caldillo de perro”, típico de Andalucía, que se cocina con naranjas amargas y pescado blanco o la “sopa de gato” que se hacía a base de pan duro, aceite, ajo, sal y agua y es originaria del Bajo Guadalquivir. En definitiva, he descubierto que es un plato fascinante y en expansión, con el que ha habido reyes que incluso se han enamorado de la sopa de sus criados.

—El libro no solo es culinario sino también geográfico y sorprende la cantidad de variedad de sopas que aparecen en él, ¿cómo las ha descubierto todas? ¿Ha sido difícil la búsqueda?

—No ha sido sencillo porque los restaurantes van a lo fácil, la sopa siempre queda en segundo lugar y cuando pido este plato durante algún viaje, normalmente, solo tienen gazpacho o salmorejo. He ido de lo más cercano para mí —Andalucía— a las antípodas, donde no he estado pero me he basado en repertorios para conocer los caldos de allí. Tengo muchos años y todas las sopas que he probado durante todos mis viajes han quedado en mi memoria y en mi colección. He querido abarcar no solo las sopas típicas de determinados lugares sino también caldos específicos que se preparan en días o épocas concretas. Además, una cosa que he descubierto es que las sopas son migrantes al igual que los humanos e, investigando sobre estas, he descubierto muchos orígenes. Por ejemplo, cuando estuve en Perú probé la sopa de bacalao, algo poco común porque el bacalao es un pescado propio de mares fríos y del Atlántico Norte y, sin embargo, descubrí que fuimos los españoles los que emigramos hacia allí y llevamos a este país la sopa de bacalao típica de Cuaresma.

—¿Cuál diría que es el elemento más utilizado en este plato?

—El alimento más frecuente diría que es el pan pero esto no hace que la sopa sea un plato menos sofisticado porque hay países como Polonia en los que la sopa se hace con sangre de pato, la “sopa negra”, o incluso en los que el agua se sustituye por alimentos más extraños o menos propios de este guiso como leche o cerveza.

—¿Por cuál se decantaría?

—Esta es una pregunta muy difícil, es como preguntarle a un padre a qué hijo quiere más, sin embargo, por darte una respuesta, creo que la sopa de ajo y el gazpacho podría mencionarlas entre las sopas más ricas, sencillas y nutritivas.

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