Powered by
CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Santi Villar sumerge al oyente en un universo imaginario con “Un mundo fantástico”

20-05-2026 / 09:58

El productor y compositor musical publica su segundo trabajo discográfico desde su estudio de Grabación de Guarromán

LA ENTREVISTA

El productor y compositor musical Santi Villar, de 58 años, acaba de publicar su segundo trabajo discográfico, “Un mundo fantástico”. Lo ha cocinado en su estudio de grabación de Guarromán y es una banda sonora sin película que sumerge al oyente en un universo de fantasía e imaginación. Nada que ver con “Alianza”, su primer álbum, de corte más épico, que sirve como banda sonora oficial de las Fiestas Íbero-Romanas de Cástulo, en Linares. Un mundo fantástico es orquestal y se inspira en míticas bandas sonoras como la de Harry Potter.

—¿Qué hace un productor componiendo música?

—Llevo 25 años produciendo grupos, como Fondo Flamenco, Decai, Soraya Arnela o Bombai. Pero desde la pandemia, cambié el rollo porque me apetecía hacer música de cine pero la tecnología no era lo suficientemente buena para hacerlo con ordenador. Luego hice mi primer disco y, a partir de ahí, he estado haciendo trabajos para televisiones, documentales, ahora tengo pendiente hacer la banda sonora de una película a partir de julio...

—¿Qué es Un mundo fantástico? ¿Cómo lo definiría?

—Es un disco que he hecho por gusto. Para mí. No tiene película. Está dedicado a mi hijo Santi porque he visto miles de películas con él en su infancia y quería componer música de fantasía, más instrumental, más orquestal... Como la banda sonora de Harry Potter o Eduardo Manos Tijeras. Con música de coro de niños, un sonido de caja de música, lo típico de esas películas. Como no hay una película detrás, las 17 obras que integran el disco son melodías que la gente puede tararear. Son agradables de escuchar sin necesidad de tener detrás una imagen que te esté aportando sentido.

—¿Ha usado la Inteligencia Artificial en el disco?

—No, a mí me gusta hacerlo todo yo. Me gusta sentarme, tocar un piano, sacar una melodía bonita, crearla. Tirarme a lo mejor una noche entera para hacer una melodía y al día siguiente empezar a arreglarla. Pero en el disco hay una canción en la cual sí he utilizado la Inteligencia Artificial (IA). Compuse una letra para mi hijo y tenía intención de cantarla yo, pero no le iba bien el tono, así que hice que la IA la cantara como un niño y sonó genial. Lo dejé, porque era la perfección.

—¿Y por qué música de carácter cinematográfico?

—Porque me ha encantado siempre. Cuando yo empezaba en esto de la música, en los años 80 o 90, no había tecnología para poder hacer una banda sonora sin necesidad de grabarla con músicos de verdad. Luego vino la tecnología y ahora hay medios para poder hacer, con librería de música y nuestra creatividad y capacidad como músicos, cosas que se asimilan mucho a lo que hoy en día es una banda sonora real.