Actualizado
sábado, 20 julio 2019
22:04
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URGENTE

Durante todo el día se respiró ese ambiente en Cazorla que solo se vive en los mejores festivales del mundo. El vigésimo quinto aniversario del BluesCazorla Festival estaba en el aire, los visitantes movían sus cuellos y sus pies en la zona de acampada mientras montaban sus tiendas al ritmo de una música todavía pseudoimaginaria, ya que se podía sentir. Sin embargo, no fue hasta las 22:30 horas cuando las luces del escenario deslumbraron a los asistentes y las cuerdas de los bajos introdujeron la vibración que les faltaba a esos cuerpos deseosos del mejor blues. John Primer fue el encargado de abrir el Festival Internacional de Blues en el único escenario abierto en esta primera noche, el ubicado en la Plaza de Toros.

John Primer tomó prestada una guitarra a los ocho años y aprendió a tocar escuchando a Jimmy Reed, Muddy Waters, Little Milton, Elmore James y B.B. King en la radio de su abuela en Camden, Mississippi. Su blues eléctrico tradicional no dejó a nadie indiferente en el municipio de Cazorla, que fue consciente de la fuerza con la que empezaba el primero de los tres mágicos días que tenían por delante. La cosa estaba lejos de decaer, ya que a medianoche se subió al escenario el cantante y saxofonista estadounidense de funk, soul y jazz, Maceo Parker. Mundialmente conocido por su trabajo con James Brown en la década de los sesenta, actualmente sigue viajando y encabezando las listas de numerosos festivales de jazz en Europa y haciendo hasta 290 conciertos al año. Una experiencia que tampoco podía pasar desarpecibida y que todos los asistentes de la plaza de toros de Cazorla agradecieron.

Con la mayor de las energías todavía dentro de los cuerpos de todos los asistentes, alrededor de la una y media de la madrugada llegó el momento de otra de las grandes sorpresas de este BluesCazorla. Caledonia fue considerada por la crítica especializada como una banda de leyenda dentro del blues nacional, fundada en 1986 y disuelta definitivamente a finales de 1995, volvieron a reunirse para celebrar el cumpleaños tan especial de este festival, algo que volvió locos a todos los presentes.

La guinda a esta mágica noche la puso nada más y nada menos que Watermelon Slim. Además de cultivar sandías, trabajó conduciendo camiones, operando carretillas, vendiendo leña, oficiando funerales, o incluso delinquiendo para poder sobrevivir, pero la vida tenía preparada para él una guitarra con la que convertirse en una leyenda del blues.

Cazorleños y visitantes no se pierden la presentación

El alcalde de Cazorla, Antonio José Rodríguez, acompañado de miembros de la organización del BluesCazorla, presentó el vigésimo quinto aniversario del Festival Internacional de Blues bajo la expectación de un nutrido grupo de cazorleños y visitantes. Este fue el pistoletazo de salida a un festival con todo preparado para la noche que quedaba por delante.