El mayor festival cultural de la España Rural dio el pistoletazo de salida el pasado viernes. Se trata de Música en Segura, que comenzó la edición de otoño 2026 con el estreno de Atarjea, una sorprendente creación de teatro musical concebida para la ocasión por Irene Martín Guillén. La obra aúna tradición, patrimonio y folclore en torno al agua; un singular recorrido físico, histórico y sonoro por Segura de la Sierra, del mismo modo que una nueva muestra de la creatividad artística y el eclecticismo musical de un festival único por sus propuestas y el magnífico enclave donde se producen.
Además, fue una cita muy esperada, puesto que las entradas estaban agotadas para los primeros pases de Atarjea, así como para los dos extraordinarios conciertos vividos también el pasado viernes en la iglesia de los Jesuitas: la conmovedora aproximación del contratenor Manuel Ruiz e Íliber Ensemble a la figura del héroe con grandes arias de la ópera barroca en Héroe Desvelado y el viaje espiritual a Oriente Medio con Quieter Than Silence, la estimulante formación multiinstrumental que comandan el músico iraní Mehdi Aminian y el laudista sirio Mohamad Zatari.
Y es que el otoño transforma por completo la Sierra de Segura. Los colores y la luz encienden el paisaje segureño con el objetivo de estimular todos los sentidos para escuchar la música con más vivacidad. Una época marcada por las primeras lumbres, la aparición de las setas y los paseos por el campo. Si Música en Segura es una exploración de la belleza, en el otoño sucede con mucha más tranquilidad.
Así pues, la edición otoñal del festival nació en 2019 con el interés de ampliar la propuesta primaveral en un formato más íntimo. En esta ocasión, tomando como referencia el término “Atarjea”, que en Andalucía significa pequeño canal de mampostería destinado a conducir el agua, Irene Martín Guillén creó la obra de teatro musical por encargo del propio festival Música en Segura, caracterizada por las melodías de tradición oral durante un recorrido sonoro por los caminos construidos para traer el agua desde la montaña hasta el pueblo.
Chechu Zeta, Verónica Hernández, Marcos León y la propia Martín Guillén —directora e intérprete del montaje— acompañaron a los espectadores en un singular paseo por Segura de la Sierra desde los Baños Árabes hasta el Lavadero de Gondar, y así redescubrir la historia del municipio a través de su patrimonio y el folclore de antaño. Una cita que, en definitiva, cumplió con todas las expectativas de los asistentes.