LA ENTREVISTA
El escritor y divulgador cultural, social y científico Miguel Ángel Cañada presentará el próximo miércoles, 4 de noviembre, a las 18:30 horas su nuevo libro de poesía El escombro perfecto, un poemario que nace de un proceso personal de recuperación tras un prolongado periodo de baja laboral, marcado por un deterioro de la salud mental y la necesidad de recomponer el propio mundo interior. A través de sus poemas, Cañada transforma los fragmentos de una experiencia vital compleja en materia literaria, recorriendo las cicatrices de la vida.
—¿Qué supone para usted compartir este nuevo libro con los lectores y qué van a encontrar en sus páginas?
—Van a encontrar un libro de poesía donde la salud mental tiene un papel muy importante. Nace de una etapa muy difícil por una lesión que me impidió trabajar cuando estaba al final de mi vida laboral. El poemario recorre el insomnio, la ansiedad y esas pequeñas cosas que te sostienen cuando estás en casa, pero también habla de las amistades y de problemas sociales.
—El escombro perfecto, ¿qué significado tiene esta expresión y qué representa para usted?
—Si mi edificio mental se rompe, se convierte en escombro, y la poesía es el lugar donde encuentro ese escombro perfecto, por eso la portada muestra una mano con escombros de la que brota una margarita: incluso de la ruptura puede surgir algo nuevo.
—La obra aborda cuestiones como la fragilidad humana y la reconstrucción interior, ¿hasta qué punto escribir fue también una forma de sanar?
—Yo sano escribiendo, la poesía me ha permitido decir cosas muy íntimas que quizá no habría expresado de otra manera. No era sólo el dolor físico; también estaba la incertidumbre por el trabajo, la jubilación y la situación económica, eso me hundió psicológicamente y escribir fue mi forma de reconstruirme.
—La salud mental sigue siendo un asunto que cuesta abordar, ¿considera que la literatura puede contribuir a visibilizar esta realidad tan compleja?
—Si, hay poemas dedicados al alzhéimer, al trastorno bipolar y a personas que conviven con este tipo de enfermedades. También aparecen temas como la inmigración o la tensión política mundial. Quería que el libro sirviera para ayudar o acompañar a quien esté pasando por algo parecido.
—¿Qué le gustaría que sintiera o se llevara consigo una persona después de leer el poemario?
—Me conformo con que un poema conmueva a alguien o le haga reflexionar, porque yo no busco grandes premios ni vender miles de libros, si alguien se ve reflejado en alguno de los versos y le ayuda de alguna manera, para mí ya habrá merecido la pena.