Powered by
CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

“Lagartijas”, un viaje emocional a través del duelo

21-06-2026 / 18:30

La jiennense Silvia Panadero publica su primera novela, una conmovedora historia sobre el dolor en la trempana infancia

LA ENTREVISTA

Silvia Panadero Amaro (Alcaudete, 1994), presenta su primera obra narrativa, “Lagartijas”, una ópera prima que ofrece al lector una conmovedora historia sobre el duelo en la temprana infancia, sobre la necesidad de gestionar el dolor y sobre la reconstrucción de la identidad cuando una parte de uno mismo desaparece. Con una prosa delicada y una mirada profundamente humana, Silvia Panadero explora las consecuencias emocionales de la pérdida desde la perspectiva de una niña que debe aprender a reconstruirse tras la muerte de su hermana gemela, informa Ana Lechuga.

—”Lagartijas” es su primera novela. ¿Cómo nació esta historia?

—Siempre había tenido presente una historia muy vinculada a mi familia: mi madre tenía una hermana melliza que falleció durante la adolescencia. Aunque la novela no reproduce exactamente esa experiencia, sí parte de ella.

—La novela aborda un tema tan complejo como la muerte desde la mirada de una niña. ¿Fue difícil encontrar esa voz?

—Surgió de una manera bastante natural. La historia inicial estaba inspirada en la experiencia de mi madre, así que resultaba lógico situar el foco en la hermana que sobrevive. A partir de ahí, la voz apareció casi sola. Si la protagonista tenía entre diez y doce años, debía expresarse y comprender el mundo desde esa edad. Fue un proceso muy orgánico.

—¿Qué le interesaba especialmente de la relación entre dos hermanas gemelas?

—Es un vínculo muy particular. Se habla mucho del duelo por la pérdida de un hijo, de una pareja o de un padre, pero pocas veces del impacto que supone perder a un hermano, y más aún cuando se trata de un gemelo. Es una persona con la que has compartido toda tu existencia, nunca has vivido sin ella. En cierto modo, perder a un hermano gemelo es perder una parte de ti mismo, y la idea me parecía muy poderosa desde el punto de vista narrativo y emocional.

—La pérdida es el eje central del libro, pero también encontramos el crecimiento personal...

—Sí, pero sobre todo me interesaba reflejar el duelo como algo que no termina nunca. A menudo escuchamos expresiones como “ha superado la muerte de su padre”, pero no creo que la ausencia se superen realmente. Lo que hacemos es aprender a vivir con ellas. La persona que falta no puede ser reemplazada.

—El título, “Lagartijas”, despierta mucha curiosidad. ¿Qué significado tiene?

—Nos gustó porque no ofrece ninguna pista evidente sobre la trama y porque resulta un poco extraña, incluso desconcertante. Sin embargo, cuando lees la novela adquiere sentido. Funciona como una especie de código íntimo entre las dos hermanas, algo que pertenece solo a ellas.