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La fotógrafa Jess García introduce las sesiones acuáticas para recién nacidos en Alcaudete

13-08-2026 / 19:12

Captar momentos reales mediante una experiencia relajante que evoca la calma del embarazo es la nueva propuesta de la profesional jiennense

LA ENTREVISTA

En el municipio de Alcaudete hay una profesional que ha conseguido convertir la fotografía en mucho más que una profesión: en una manera de guardar para siempre los momentos más importantes de una vida. Ella es Jess García, fotógrafa especializada en fotografía infantil, comuniones, recién nacidos... Su recorrido profesional se ha construido poco a poco, con una mirada muy personal y, sobre todo, con una filosofía basada en captar momentos reales. A lo largo de los años, Jess ha acompañado a numerosas familias en distintas etapas de sus vidas, y hoy Jess García da un paso más y amplía su universo creativo con una nueva y original propuesta: sesiones fotográficas de bebés en el agua, una disciplina que convierte momentos especiales en amorosos recuerdos y que combina delicadeza, emoción y una estética muy especial.

—¿Cómo surge esta idea de introducir la fotografía de bebés en el agua?

—Lo había visto en el extranjero, en el trabajo de otros compañeros, y pensé: voy a probar. Tenía que hacerlo con alguien que tuviera confianza y se lo propuse a una clienta a la que le hice una sesión de su embarazo y de un bebé anterior, y accedió. No sabíamos cómo se iba a portar el bebé, y descubrí al hacerlo que están mucho más relajados que en las sesiones de newborn normal.

—¿Qué condiciones tiene que cumplir el bebé para poder realizar la sesión?

—El bebé tiene que estar muy dormido porque, obviamente, si está despierto, al meterlo en el agua puede asustarse, son muy pequeños. Hasta que no está profundamente dormido, no puedes hacerlo.

—¿Qué tiene el agua que atrae tanto desde el punto de vista de la fotografía?

—Los niños que fotografío en el agua suelen tener entre cinco y diez días y todavía pueden asociar esa sensación de calma con el ambiente en el que han estado durante el embarazo. Cuando los metes en el agua y sienten esa sensación, creo que les relaja muchísimo. También influye que el agua esté calentita, y esa sensación creo que les transmite mucha calma.

—¿Es muy diferente trabajar con un bebé dentro del agua a una sesión normal?

—Es diferente porque no hay posado. Siempre hay una mano debajo, aunque en algunas fotografías no se vea. El papá o la mamá mantiene una mano debajo del culito o de la cabecita para sujetarlo, y al final, el resultado es muy natural.

—¿Qué siente cuando ve las imágenes finales?

—Es una emoción increíble. El agua transmite tanta dulzura y tanta paz, que el resultado es precioso, y la verdad es que está teniendo bastante buena acogida entre las familias.

—¿Qué diría a unos padres que estén pensado en hacer una sesión de este tipo pero tienen dudas?

—Que este momento solo pasa una vez en la vida. Los bebés son bebés durante muy poco tiempo y no se puede volver atrás. Es un recuerdo, un momento que merece la pena guardar para siempre.

—Después de tantos años, ¿qué le sigue sorprendiendo de la fotografía?

—Puedo ir a un sitio mil veces hacer una sesión de fotos, y siempre hay algo diferente en ellas. También puedo hacerle fotos a una familia todos los años y siempre encuentro algo distinto. Las emociones, las miradas... A mí me encantan los niños, son mi perdición para la fotografía. Lo que más me gusta fotografiar son los bebés y los niños. También me gusta pensar en el recuerdo que les queda a ellos cuando pasa el tiempo, que un niño me vea por la calle y diga: ¡mi fotógrafa!, que se acuerden de mí por eso es muy bonito.