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lunes, 22 julio 2019
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URGENTE
  • INAUGURACIÓN. Los representantes de las diferentes instituciones públicas, durante la puesta de largo de la IV Noche en Blanco, a los pies de la catedral.
    INAUGURACIÓN. Los representantes de las diferentes instituciones públicas, durante la puesta de largo de la IV Noche en Blanco, a los pies de la catedral.

Cuando la iniciativa de la Nuit Blanch comenzó en París hace casi dos décadas, pocos franceses pensarían que unos años más tarde ese evento tendría carácter global y que cientos de capitales europeas se habrían unido a la iniciativa, incluida Jaén, que este 2019 celebra su cuarta edición, consagrando esta fiesta de la cultura como uno de los días más importantes del calendario en el que las calles se convierten en escenarios, salas de conciertos o lugares de exposición efímeros, que tan solo unas horas más tarde volverán a su rutina.

Una noche donde las calles no se tiñen de blanco, sino de músicas de todos los estilos, de teatro, de danza, de familias que disfrutan, en resumen, de la cultura por diferentes lugares de la ciudad que no acostumbrar a ser escenario de estas actividades. En esta ocasión el hilo conductor es el explorado Fernando de Magallanes, concretamente el quinto centenario de su vuelta al mundo.

Con el tema central definido y ante el reto de que esta cuarta edición sea la que más eventos tenga, se plantea el puzzle llamado planificación. Casi un tetris para quienes quisieron disfrutar del gran número de propuestas planteadas, pero que con una buena organización dio para estar disfrutando durante horas de la cultura en la calle.

Aún respira Jaén a cultura, pero muchos ya piensan en la quinta edición que tendrá lugar en 2020, un nuevo paso para confirmar la importancia que tienen estos eventos en la ciudad y que permiten a la capital codearse ya no con Málaga o Granada, sino con grandes urbes europeas que celebran la Noche en Blanco.