LA ENTREVISTA
La literatura se vuelve a convertir en una herramienta de sensibilización y visibilización a través del libro “Yo, Jerónimo”, del autor granadino Juan Pérez Rodríguez, quien presentó la obra en el complejo Moratilla Beach de Villanueva del Arzobispo, donde fue acogido con los brazos abiertos por todos los asistentes. Una obra que se centra en el acoso escolar, una lacra que todavía se encuentra presente en los centros educativos y que influye en el desarrollo personal de las víctimas. Así, Yo, Jerónimo invita a no callar antes las situaciones injustas de la vida.
—¿Qué puede encontrar el lector en “Yo, Jerónimo”?
—El libro es una autobiografía, ya que cuenta parte de mi infancia y adolescencia en la escuela y gira en torno al acoso escolar que sufrí. Quiero trasladar un mensaje de concienciación para que todo aquel que pase por esa situación tenga esa incitación a expresarse.
—¿Qué reflexión le gustaría generar en quienes sufren este tipo de situaciones?
—Pretendo que el mensaje no solo se centre en la violencia ejercida en la escuela, sino en cualquier espacio de la vida. Me gustaría que nadie viva atormentado por cualquier persona o situaciones que en algún momento nos puedan sobrepasar. Creo que el libro se puede abordar desde muchos puntos.
—¿Cómo nació esa idea de intentar visibilizar su historia?
—Al principio no tenía interés en publicar nada, ya que el libro recoge el silencio que tuve que guardar durante diez años. Fue como una deuda, saldada a día de hoy, con mis padres y mi hermana, porque cuando llegaba a casa y nunca contaba la verdad sobre mi realidad. De hecho, en un principio quería que fuese un documento privado, como una especie de archivo familiar al que mi familia pudiese recurrir cuando fuese necesario. No tuve el valor de sentarme frente a mis padres y contar lo que pasaba, por lo que la forma de expresarme fue a través de la escritura constantemente.
—¿Cómo puede ayudar la literatura a superar esa etapa?
—Conseguí aliviar mi conciencia, pude descansar y quedarme tranquilo después de llorar todas las noches durante diez años. No sé cuántas veces llegué a ver las horas del reloj. Escribir me ayudó, hasta tal punto que ya tenía una extensión considerable y, al final, se publicó como un libro.
—¿De qué forma se puede sentir identificada con su libro alguna persona que sufra acoso?
—El libro no es un manual de ayuda; más bien todo lo contrario. Intento transmitir todo lo que no hay que hacer, que es callarse. Por eso, si consigo que alguien se sienta identificado, me gustaría que Yo, Jerónimo le sirva para expresarse y contar sin miedo todo lo que le sucede. Y que no hagan caso a terceras personas, sino a ellos mismos.