Convirtió el Ayuntamiento de Arjona en una mesa camilla en la que, entre amigos, habló de lo que le apasiona: Los castillos, las batallas, su pueblo, su tierra... Juan Eslava Galán, uno de los escritores más universales, presentó Castillos de Jaén, el libro que definió como “la mejor edición” de aquella tesis doctoral en la que se remangó entre 1977 y 1983. Editado por el Instituto de Estudios Giennenses, donde recibe hoy la distinción de consejero de honor, el autor de En busca del Unicornio, Premio Planeta, rememora la importancia que tiene para esta provincia ser el territorio de Europa con mayor concentración de fortificaciones.
El alcalde de Arjona, Juan Latorre, fue el encargado de abrir la presentación y, además de poner el valor al protagonista, “un orgullo para Arjona y para Jaén”, ensalzó su compromiso con la difusión del conocimiento y del patrimonio. “Celebramos mucho más que este nuevo libro, nuestra rica historia, nuestro patrimonio y la satisfacción de compartir esta tierra”, dijo.
En representación del Instituto de Estudios Giennenses se sentó en la mesa Adela Tarifa, quien, además de hablar parabienes del “personaje”, retó al escritor a escribir el libro número 150 sobre Arjona, una cifra que no eligió al azar, sino que se corresponde con las fortificaciones localizadas en su tesis doctoral. Se adelantó Juan Eslava Galán, nada más empezar su intervención, con una exclusiva: Ayer mismo terminó una novela que ocurre en Arjona y que se publicará en dos años, en el cuarto centenario de la parición de las reliquias San Bonoso y Maximiano. Tiene hasta título: Fábula del centurión y la bella judía. Fiel a su estilo, contó anécdotas que contextualizan su nueva obra y mostró su satisfacción, una de las veces que se puso serio, con la edición recién publicada, porque definió su trabajo sobre los Castillos de Jaén como “la obra de mi vida”. Con su habitual sentido del humor, habló de la importancia de Arjona en su obra, explicó por qué no tiene castillo y ensalzó la sensibilidad de Juan Latorre, especialmente, por poner en valor el patrimonio. “Como no había canteras, la gente se llevaba las piedras del alcázar, del castillo y de la muralla para levantar sus casas”, subrayó. Nadie mejor que él conoce las fortalezas que singularizan la provincia, un tema que le apasionó desde aquel trabajo que cayó en sus manos de Jimena Jurado, Antigüedades de Jaén. Confesó: “Nunca parto de una idea preconcebida, por lo que me obliga mucho a leer. Mi tesis se ajusta a lo que voy descubriendo, de tal forma que es más honrado hacerlo de esa manera”. Juan Eslava Galán respondió a las preguntas de los allí presentes, firmó libros, dio besos y abrazos y, una vez más, fue feli