LA ENTREVISTA
Compositor, guitarrista, arreglista y docente, el jiennense Juan Erena es una de las voces más reconocidas de la música contemporánea para guitarra. Con una obra interpretada en numerosos países y presente en grabaciones de prestigio internacional, el creador atraviesa uno de los momentos más destacados de su trayectoria al incluirse su obra “Luz del Alba” en el álbum Brouwer, Erena & Others: Guitars Works, nominado a los Latin Grammy 2025. Celebra también su incorporación a la Academia de la Música de España y a la Academia de Artes Escénicas de Andalucía.
—¿Qué significó para usted que su obra Luz del alba formara parte de un álbum nominado a los Latin Grammy?
—La primera reacción es de sorpresa y alegría, porque es algo muy excepcional. El sello Naxos es la primera vez que tiene una nominación a los Latin Grammy, y estamos hablando de unos de los sellos de música clásica más importantes a nivel internacional, es algo muy excepcional, y no te lo esperas... no por la calidad de lo que se ofrece, sino por la dificultad de llegar ahí.
—Andalucía y Jaén aparecen con frecuencia cuando se habla de usted, ¿qué papel desempeñan en su proceso creativo?
—He llevado siempre a Jaén en mi obra, y tengo obras inspiradas en mi tierra sintiendo el orgullo que hay que sentir. Porque soy de esta tierra, a la que le sobra talento y le faltan oportunidades.
—La guitarra ocupa un lugar central en su vida, ¿qué le fascina de este instrumento?
—Tiene la capacidad de tocar el alma de manera muy sensible. Es un instrumento que a pesar de ser polifónico no es tan cómodo a la hora de cohesionar las voces como el piano, por ejemplo. La guitarra es uno de los instrumentos más expresivos y emotivos.
—Además de compositor es docente. ¿Qué le aporta la enseñanza?
—La parte didáctica es muy gratificante para mi, es una manera de contribuir a que otros chavales crezcan desde la experiencia de uno. Encuentro muy bonito el proceso de cada alumno en el mundo de la música.
—¿Qué cree que necesita la música clásica para conectar con las nuevas generaciones?
—Cuando yo me ponía a componer buscaba una sonoridad que no encontraba en los repertorios del conservatorio. Todo cambió cuando una de las obras que creé e incorporé a estos repertorios llegó a Estados Unidos, México y de ahí a España. En breve mi música habrá sido interpretada en una treintena de países.
—¿Qué consejo daría a los jóvenes compositores?
—Que perseveren, que trabajen, que los sueños se alcanzan y las puertas se abren. Sé lo difícil que es, pero se puede llegar.