Juan Carlos Toral explora el suspense y la reflexión en la era tecnológica

El escritor ubetense continúa el universo literario iniciado con “La Firma del Cisne”

15 mar 2026 / 10:40 H.
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LA ENTREVISTA

Juan Carlos Toral Dueñas (Úbeda, 1987) publica el próximo mes de abril “La llave de Quimera”, la esperada continuación del universo literario presentado hace un año en “La Firma del Cisne”. En esta nueva entrega de ciencia ficción y suspense, el autor traslada el campo de batalla desde las trincheras físicas hacia los sistemas informáticos, la biotecnología y la propia mente humana. Con un ritmo ágil, la novela busca dejar un poso en quién la lee. A través de los conflictos de los protagonistas, la historia invita a reflexionar sobre nuestra creciente dependencia tecnológica y las profundas heridas que provoca la traición. Informa Ana Lechuga.
—Continúa la trilogía, ¿ha sido difícil conectar las historias?

—Para encontrar el tiempo, difícil con un trabajo a tiempo completo y una familia. A nivel de escritura también, al tener espacios de tiempo reducidos en los que no siempre aparece la inspiración. No ha sido fácil, pero cuando algo te gusta, con trabajo y perseverancia se consigue.

—El título de la obra es muy sugerente, ¿qué es exactamente La llave de Quimera?

—Es parte clave del libro, que ya aparece en el primero, pues Quimera —una realidad que ocurre en tus ilusiones— es un proyecto idílico a largo plazo y hace mención al proyecto que puede traer consecuencias en cuanto a cómo se desarrolla la guerra. Un proyecto tecnológico y neurobiológico que puede tener efectos sobre quién gana la guerra a futuro.

—En este libro cambia la guerra clásica por la de la información, ¿le interesaba explorar en un nuevo tipo de conflicto?

—Sí, dejamos atrás el uso de las trincheras y entro en una guerra híbrida, introduciendo más la parte tecnológica a nivel de inteligencia artificial, del poder de la información e incluso entrando en la vulnerabilidad humana. La novedad es que se introduce el eje futurista en cuanto al poder de la información y la IA.

—Como ingeniero en Informática, ¿ha volcado miedos profesionales en la novela?

—Claro que sí. Quizás el primer libro era más directo con el tema de la reflexión filosófica, pero en este libro también quiero que el lector siga reflexionando, aunque mi intención principal es que disfrute del suspense, me gustaría que el reflexionara sobre la dependencia tecnológica y otros temas más humanos como pueden ser la traición o la esperanza. Insisto en que la tecnología es muy provechosa, pero nunca debería reemplazarnos ni tomar el control de nosotros mismos.

—Volvemos a encontrarnos con Elena Reyes, ¿cómo ha cambiado ella en este tiempo?

—En el primero era la protagonista principal y, en el segundo, ella pasa un poco a un lado porque hay dos personajes que se ponen al mismo nivel en la trama y, por supuesto, las circunstancias ya no son las mismas.

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