LA ENTREVISTA
Más de doscientas personas acogieron la presentación de la novela Jacinta, del docente José Luis Hinojosa Marchal, quien trabaja en el Ceper Arcipreste de Hita. Una dedicación con las personas adultas con las que, gracias a su profesión, puede vivir grandes experiencias, como son los viajes del proyecto Erasmus. Así, sus páginas recogen una serie de acontecimientos de las personas mayores que viajan —algunas por primera vez— al extranjero. Además, abarca temas fundamentales, como el feminismo, la música o la interculturalidad, y lo hace con la presencia de la interacción entre diferentes generaciones, uno de los aspectos más enriquecedores. Una obra que pone de relieve el papel de la mujer y muestra la imposición social hacia los hombres.
—¿Qué historia desarrolla en la novela Jacinta?
—El tema se desarrolla con una señora de mediana edad que vive en un entorno rural y que no pudo estudiar. Una historia basada en hechos reales de algunas de nuestras alumnas. Así, a la protagonista le sucede una serie de acontecimientos inesperados, como duelos, hasta que le toca vivir una etapa en la que realmente se encuentra sola. Una soledad que al final nos llega a todos marca el punto de inflexión de la obra: una persona que se apunta a la Escuela de Adultos, y a partir de ahí es la noche y el día.
—¿En qué momento surge la inspiración de la obra?
—Surge de un proyecto Erasmus que llevábamos a cabo en la Escuela de Adultos de Alcalá la Real, el Ceper Arcipreste de Hita, donde soy docente. El proyecto desencadenó en el final de una historia que ya tenía relativamente avanzada desde hace siete años. No soy escritor, sino maestro, por lo que necesité tiempo y realicé cursos formativos. Con el proyecto Erasmus de la Escuela de Adultos fuimos a Bélgica, donde visitamos ciudades como Brujas, Amberes, Gante y Bruselas. Una experiencia que me sirvió también para generar ficción en la novela, pero nos damos cuenta de que quienes leen la obra reescriben la historia en su memoria, y eso es algo muy bonito.
—¿Por qué reescriben la historia en su memoria?
—Porque hay tres generaciones. Por una parte, la mujer protagonista que, avanzada la novela, tiene más de sesenta años, aunque hay una generación anterior y otra que puede representar a los niños de Primaria y Secundaria. Así, las tres generaciones interactúan y la obra abarca temas como el feminismo, la interculturalidad, la música o la literatura.
—¿Qué destaca de esa experiencia Erasmus que dio forma al final de Jacinta?
—Se trata de un proyecto que realizamos desde hace tres años y llevamos a unos diez alumnos a destinos principalmente europeos. Son personas que no han salido de viaje; muchos ni siquiera de la provincia o Andalucía. Y verlos fuera es una gran experiencia, puesto que experimentan un entorno diferente, al mismo tiempo que el idioma o la comida también son diferentes, por lo que suceden esas cosas que forman la obra.
—Presentó la obra a mediados de octubre. ¿Cómo fue la acogida del público?
—Todas las personas son muy buenas conmigo, pero realmente creo que Jacinta está gustando.
—¿Qué objetivo persigue mediante su publicación?
—Los libros solo se venden en el centro de adultos. Tanto mi mujer, Elena Medina, que es la ilustradora, como yo, cedimos los derechos de autor para que el dinero se destine a una acción solidaria de varias asociaciones de Alcalá la Real.