LA ENTREVISTA
El Ayuntamiento de Huelma, a través de la Concejalía de Cultura, organiza el V Encuentro de Saxofonistas de Banda “Villa de Huelma”. Este encuentro está dirigido a saxofonistas pertenecientes a bandas de música, agrupaciones musicales o conservatorios que buscan afianzar y mejorar la técnica e interpretación del instrumento y profundizar en los orígenes del mismo a través de los distintos talleres organizados. Al frente, Pablo García Guzmán, un joven saxofonista natural del municipio, que ya desde el nacimiento del evento participaba como alumno mientras estudiaba en la Asociación Músico-Cultural “Sebastián Valero”. Posteriormente se formó en el Conservatorio Profesional “María de Molina” de Úbeda y en 2023 ingresa en el Real Conservatorio Superior de música “Victoria Eugenia” de Granada en la especialidad de saxofón.
—El saxofón es un instrumento muy versátil, pero muchos lo relacionan únicamente con el jazz. ¿Qué puede ofrecer un cuarteto de saxofones al público?
—Por sus características, el saxofón puede asemejarse a mucho instrumentos de la orquesta clásica. Es un instrumento reciente, pero ha crecido de una manera enorme y puede interpretar repertorio de cuarteto de cuerda, que es el cuarteto por excelencia en música de cámara. Puede interpretar música folclórica, porque es un instrumento muy potente; cuenta con esa finura para parecerse a una flauta, a un violín, a un violonchelo, o también a una trompa. En cuanto a la música, ¿por qué no tirar de géneros como los tangos, por ejemplo?, ¿o de algo más folclórico y de nuestra tierra, como podría ser el pasodoble?
—¿Se trata de adaptar las partituras para cuartetos y bandas al saxofón?
—Si, de hecho es lo que se va a hacer este fin de semana, que vamos a tocar sólo saxofones y percusión, y vamos a adaptar el repertorio de orquesta, de banda o de cuarteto de cuerda a un grupo de aproximadamente 15 o 20 saxofones.
—¿Qué supone para usted participar en un encuentro como el de Huelma?
—Muchísimas cosas. Primero diría que es un orgullo enorme el poder organizar un encuentro en el que participé de niño, y es también una suerte poder hacer esto en Huelma, y que se vaya a convertir en el centro del saxo en Andalucía, con gente de todas las provincias. Me siento privilegiado al poder dar clases a saxofonistas que llegan aquí con muchísima ilusión.
—El encuentro incluye clases, talleres y trabajo de ensemble. ¿Qué aspectos considera más importantes para un saxofonista en formación?
—En este caso, que el encuentro está a orientado a saxofonistas de banda o amateur, lo principal es acercar a esto tipo de alumnos a la forma de trabajar que se haría en una clase de conservatorio o en algo más profesional como una banda municipal, queremos acercarles a la profesionalidad del instrumento.
—¿Cómo ha sido la respuesta a este encuentro?
—Hemos tenido muy buena aceptación. Este año dará clase junto a mí Javier Linares, Catedrático de Saxofón del Conservatorio Superior “Victoria Eugenia” de Granada, que impartirá máster class individuales, gracias a lo cual han respondido saxofonistas que aprovecharán estas clases, ya que ahora se llevan a cabo las pruebas de acceso al conservatorio superior y profesional.
—¿Puede hablar del programa que ha diseñado?
—Creo que hemos conseguido diseñar un programa muy completo que combina formación, conciertos, pasacalles, visitas culturales, un abanico de actividades que creemos que dan un gran atractivo al encuentro.