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El turismo del terror sirve para conocer más la capital

Noche de miedo II lleva a 70 jiennenses de ruta por los monumentos de Jaén
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  • TERROR. Los jiennenses se dan cita en la Plaza de San Ildefonso para comenzar la visita teatralizada de “Noche de miedo II” por la capital.
    TERROR. Los jiennenses se dan cita en la Plaza de San Ildefonso para comenzar la visita teatralizada de “Noche de miedo II” por la capital.

Durante este fin de semana, muchos celebran su amor en cenas románticas a la luz de las velas para festejar San Valentín. Sin embargo, otros prefieren vivir el terror desde dentro y, si esas leyendas están asentadas en la capital, se convierte en un plan mucho más interesante. En esta línea, la compañía Baraka Project invitó a casi 70 jiennenses a participar en una ruta teatralizada titulada Noche de miedo II, una visita guiada por diferentes enclaves de la ciudad en los que sus organizadores desenterraron algunas de las historias más populares.

El miedo a lo desconocido comenzó con el misterio del quién es quién, cuando una multitud de personas llegaron a la Plaza de San Ildefonso para esperar al guía de la ruta. Posteriormente, y desde allí, partieron hacia la Catedral, la calle Llana y la Plaza de Santa María hasta llegar al Salón Mudéjar, donde la visita concluyó. A través de este itinerario, sus participantes atendieron a historias como la de la cabeza de San Ildefonso —que mostró, en la iglesia que lleva su mismo nombre, una cabeza tallada en piedra en el tejado, sobre uno de los contrafuertes que esconde un gran secreto—, o la leyenda de la mujer emparedada. Además, en esta edición, se puso de relevancia la importancia de los testimonios de trabajadores de algunas instituciones que fueron testigos principales de hechos desconcertantes, como la captación de psicofonías y ultrasonidos que revelaron detalles importantes sobre cada localización.

El velo entre la realidad y la ficción se rasgó en una noche en la que nada parecía ser lo que era. Los actores de la compañía recrearon varias escenas para ambientar algunas de las leyendas y dar vida a la cara más sombría de Jaén, una que esconde su versión más paranormal. Asimismo, esta visita supuso una puesta en valor del patrimonio jiennense a través de la riqueza de tenebrosas historias ya no tan desconocidas.