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El pulso epistolar de Manuel de Falla en Jaén

07-11-2026 / 18:22

El ciclo de música y literatura reivindica el legado del célebre compositor

En el marco de las actividades para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento de Manuel de Falla, el Salón Mudéjar del Palacio de Cultura de Jaén acogió ayer una conferencia dedicada a profundizar en una de las facetas más íntimas y reveladoras del compositor gaditano: su correspondencia personal.

El acto, enmarcado en el Ciclo de Música y Literatura del Festival de Otoño de Jaén, contó con la ponencia de Joaquín López González, doctor en Ciencias de la Música y profesor de la Universidad de Granada, muy agradecido a la Asociación Cultural del Festival de Otoño de Jaén (FOJA), en honor a su vicepresidenta, Cristina Nestares, que no pudo asistir al homenaje.

Joaquín López González puso en valor las más de 25.000 cartas y borradores que integran la colección de correspondencia del músico, conservada y custodiada en el Archivo Manuel de Falla en Granada. A pesar de haber nacido en la ciudad de Cádiz, el vasto legado documental del artista descansa en la capital granadina gracias a la meticulosidad del propio autor y a la labor de preservación de sus herederos, encarnada en la figura de su sobrina Isabel de Falla, única heredera.

Fruto de esta inmensa riqueza documental, la Editorial Universidad de Granada (EUG), en coedición con la Fundación Archivo Manuel de Falla, ha impulsado la publicación de una serie de 6 libros epistolares que recogen la correspondencia del maestro con grandes personalidades de su época. Durante la velada se leyeron breves fragmentos de cada uno de estos volúmenes —con la lectura del epistolario de Zuloaga a cargo de José Vallejo Prieto—, que hizo un especial hincapié en el “Epistolario Manuel de Falla - Ignacio Zuloaga” para rendir homenaje a la profunda alianza artística y amistad entre el compositor y el pintor vasco.

El investigador destacó que Falla mantuvo relación epistolar con 2.442 corresponsales, un entramado que abarca desde figuras emblemáticas de la cultura, la política y la música del siglo XX hasta amigos cercanos y familiares. “Se pasó media vida escribiendo cartas y la otra media atendiendo a los muchos visitantes que venían a verle”, bromeó el conferenciante para justificar la reducida producción catalogada del maestro en comparación con su enorme impacto cultural.

La jornada terminó con la lectura de un pentagrama, con un concierto de guitarra a cargo de los intérpretes José Rojo y Laura González, consolidando una velada de homenaje a una de las figuras cumbre del patrimonio musical español.