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El flamenco llena de emoción el Patio de la Muralla de Ibros

22-08-2026 / 12:11

Una noche de talento y sentimiento ante un cuadro artístico de altísimo nivel

El Patio de la Muralla de Ibros fue el escenario elegido para vivir una noche dedicada al flamenco. Una velada en la que música, tradición y patrimonio se dieron la mano en uno de los espacios más singulares del municipio. Sobre este escenario histórico se reunieron destacados nombres del flamenco para ofrecer una noche marcada por el cante, la guitarra, el baile y la percusión. En el recinto, cientos de personas pudieron disfrutar del evento. A la guitarra, Julio Romero y El Peret, mientras que el cante estuvo protagonizado por Rubito Hijo, ganador de la prestigiosa Lámpara Minera, y Sebastián Vilche. El baile corrió a cargo de Irene Caro, que aportó al espectáculo la fuerza y la expresividad propias del arte flamenco. A las palmas, El Colorín y El Maquilla, acompañando el compás y dando ritmo a una noche en la que cada elemento tuvo su protagonismo. La percusión estuvo a cargo de El Tetes, completando un cuadro artístico de altísimo nivel. El ambiente íntimo del Patio de la Muralla y el carácter del flamenco hicieron de esta cita una ocasión especial para disfrutar del cante, la guitarra y el baile en Ibros. La piedra de la antigua muralla sirvió como telón de fondo para una noche en la que el arte flamenco adquirió una dimensión especialmente cercana.

La presencia de Rubito Hijo, reconocido con la Lámpara Minera, uno de los galardones más importantes del mundo del flamenco, aportó además un atractivo especial a la programación. Junto a Sebastián Vilche, puso voz a una noche en la que el cante ocupó un lugar protagonista. La celebración de esta Noche Flamenca contribuye también a poner en valor los espacios históricos de Ibros y a convertirlos en lugares vivos, abiertos a la cultura y al encuentro entre vecinos y visitantes.

El flamenco encontró en el Patio de la Muralla un escenario perfecto para una noche marcada por el compás y la tradición. Guitarras, voces, baile, palmas y percusión se unieron para crear un espectáculo en el que la esencia del flamenco estuvo presente. Más allá de la propia programación artística, la Noche Flamenca representa una apuesta por acercar la cultura a los municipios y por mantener vivo un género que forma parte de la identidad andaluza. En Ibros, el patrimonio y el flamenco volvieron a encontrarse bajo la noche de verano en un espacio histórico que tiene un papel protagonista en la vida cultural.