LA ENTREVISTA
Es un auténtico intelectual. El historiador y escritor José María Ruiz Povedano publica “Libro de Visitas y Cuentas de Fábrica de Santa María de Alcaudete (1532-1558)”, una “mina de información inagotable”. El alcaudetense afincado en Málaga —donde fue presidente de la Diputación o parlamentario en Cortes por el PSOE y donde preside la Real Sociedad de Amigos del País— mantiene contacto estrecho con su tierra. De hecho, es habitual de congresos, como el Carolus, promovido recientemente por el Ayuntamiento alcalaíno y el colectivo cultural Enrique Toral y Pilar Soler.
—¿Qué es “Libro de Visitas y Cuentas de Fábrica de Santa María de Alcaudete (1532-1558)”?
—Es mi último libro y el primero a la vez, ya que fue mi tesina al acabar la licenciatura en la Universidad de Granada. Una acepción de fábrica es el fondo de las iglesias para el mantenimiento del culto divino y del edificio. La obra transcribe un libro manuscrito, el más antiguo del archivo parroquial alcaudetense. Tiene contenidos muy diversos, de índole económica, social o religiosa. La alcaldesa, Yolanda Caballero, y el edil de Patrimonio, Rafael Francisco Yeguas, me plantearon publicarlo por el interés existente.
Es la puesta al día de lo que trabajé hace décadas, con máquina de escribir. Aparte de la introducción hay información complementaria para entender la obra, como un completo índice onomástico.
—¿Cuál es el contenido?
—Se trata de las actas de qué hace el visitador nombrado por el obispo. Se enmarca dentro del impulso por los Reyes Católicos y los prelados de una reforma en el clero que afecta a los feligreses. Jaén fue de las diócesis con más impulso antes de Trento, pues tenía obispos reformistas. El libro es un instrumento de gobierno de la parroquia y de el Obispado. Tenía una especie de consideración sagrada, pues se guardaba en el sagrario. El visitador era los ojos de la jerarquía eclesiástica.
—Brevemente, ¿qué información aporta el volumen?
—Es un tesoro de información sobre el siglo XVI, una ventana al pasado. Por un lado, se hace un inventarios de bienes y posesiones con rentas, lo que significa el primer registro catastral de Alcaudete. Aparecen los límites y los cultivos —olivo, vid y cereal—, pero también una visión del paisaje natural. Se detalla en qué se gastaba el dinero. Además, figuran las capellanías, grupos familiares y cesiones hechas por propietarios para la salvación de su alma. Por otro lado, se incluyen mandatos del visitador para que se lean los domingos, con la doctrina aprobada en los sínodos. Hay una parte doctrinal y disciplinar, de reglas. Por ejemplo, se prohíbe el concubinato y a los feligreses se les insta a no vivir en pareja antes de casarse. Hay listas de los que se han confesado y han comulgado. Existían sanciones, con excomunión para los reincidentes.