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Keyne, el hermano de Lamine Yamal que se ha robado el Mundial

11-07-2026 / 20:01

Con solo tres años, el pequeño se ha convertido en uno de los protagonistas inesperados del Mundial 2026 gracias a sus espontáneas celebraciones en la grada

Mientras Lamine Yamal sigue deslumbrando sobre el césped con la selección española, hay otro miembro de su familia que se ha convertido en una de las grandes sensaciones del Mundial 2026. Se trata de Keyne, su hermano pequeño de apenas tres años, que ha conquistado a millones de aficionados con sus divertidas reacciones desde la grada. Cada aparición del pequeño durante los partidos de España se ha convertido en un fenómeno viral. Sus gestos de alegría, los gritos de “¡Vamos!”, las celebraciones con los brazos en alto e incluso sus muecas frente a las cámaras han inundado TikTok, Instagram y X, donde miles de usuarios aseguran que ya es “el amuleto” no oficial de La Roja. El momento que terminó de disparar su popularidad llegó durante el encuentro de cuartos de final frente a Bélgica. La realización enfocó a Keyne en las pantallas del estadio y su espontánea reacción provocó una ovación entre los aficionados y una avalancha de comentarios en redes sociales. Incluso Lamine compartió el momento con una sonrisa tras el encuentro.

No es la primera vez que el pequeño se convierte en protagonista. Desde el inicio del torneo, las imágenes de Keyne animando a su hermano, celebrando los goles de España o bailando con su madre ya habían acumulado millones de visualizaciones, convirtiéndolo en uno de los personajes más queridos por los seguidores del Mundial. La relación entre ambos también ha emocionado a los aficionados. Lamine Yamal ha contado en varias ocasiones el cariño que siente por su hermano pequeño y ha explicado que disfruta especialmente viéndolo crecer y acompañándolo en momentos tan importantes de su carrera deportiva.

En un Mundial marcado por las grandes estrellas del fútbol, Keyne ha demostrado que no hace falta pisar el terreno de juego para convertirse en uno de los nombres propios del torneo. Su naturalidad, espontaneidad y simpatía han hecho que muchos aficionados esperen ya con la misma ilusión las imágenes del pequeño en la grada que las jugadas de Lamine Yamal sobre el césped.