La inestabilidad meteorológica se ceba con los embalses

En los dos últimos años se alternan etapas muy secas con otras de fuertes lluvias

07 may 2020 / 16:48 H.
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Se dejó claro en el pleno de la Comisión de Desembalse de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir para justificar la disminución del 25% de las dotaciones para la campaña de riego de este año: “La situación hidrológica es preocupante y delicada”. Los embalses de la cuenca almacenan actualmente 4.027 hectómetros cúbicos, un 49,6% de su capacidad, frente al 66,4% de todo el territorio español. Jaén está escasamente por encima de la media del Guadalquivir, al 50,3%.

La causa de esta situación, según defiende la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), es la irregularidad de precipitaciones registrada en la cuenca durante los dos últimos años, una circunstancia que ya provocó que el año hidrológico 2018-2019 fuera el sexto más seco de los últimos 25. En lo que va de este —empezó en octubre—, ha llovido un 8% menos con respecto a la misma media. Y eso a pesar de que en abril el nivel de precipitaciones fue un 46% mayor a su media histórica.

“La constatación del cambio climático nos está imponiendo una nueva realidad”, dijo en el pleno el presidente de la CHG, Joaquín Páez, y lo cierto es que los datos le dan la razón. El año hidrológico 2018-2019 se caracterizó, sobre todo, por su escasez de lluvias. Mientras que la precipitación media acumulada en la cuenca del Guadalquivir durante el periodo 2017-2018 fue de 706 litros por metro cuadrado, la del año que culminó el pasado septiembre fue de 451 litros —un 24% inferior a la media anual de los últimos 25 años, que es de 597 litros—.

En el actual periodo 2019-2020 la inestabilidad meteorológica es evidente. Tras un otoño seco, las fuertes lluvias registradas en diciembre elevaron el nivel de precipitación media acumulada al final del primer trimestre a los 262 litros por metro cuadrado, un 7% más que la media del último cuarto de siglo. En la provincia de Jaén fue donde se registró la mayor pluviometría media, con 322 litros por metro cuadrado. Ello propició que el nivel de reservas de los embalses jiennenses creciera del 31,65% al 46,58% en sólo tres meses.

De ahí se pasó a un final de invierno seco y caluroso y un inicio inestable de primavera. De hecho, el informe de la situación hidrológica de la CHG al término del segundo trimestre del año, el 31 de marzo, destacó de forma negativa Jaén. La precipitación media registrada entre enero y marzo en la provincia fue de 98 litros por metro cuadrado, esto es, un 53% menos con respecto a su media histórica, que alcanza los 207 litros. Al finalizar el ecuador del año hidrológico, Jaén acumulaba 420 litros por metro cuadrado, un 4,5% menos de su media histórica, y sus reservas eran del 49,06%.

En cuanto a los datos globales de cuenca, la precipitación acumulada desde que comenzó el año hidrológico es de 461 litros por metro cuadrado, por lo que ya se han superado los valores del anterior periodo.

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