Una escapada de aventura

César Moro y Eva Capilla viven su sueño de viajar con libertad

08 nov 2019 / 10:38 H.

César Moro y Eva Capilla son dos jóvenes de 27 y 33 años, respectivamente. A César lo conocen más por “Kekar” desde que era pequeño y es guía en actividades en la naturaleza y cocinero titulado. Este binomio le permitió mantenerse viajando y viviendo en lugares tan bellos como Suiza. Nacido y orgulloso de Jaén, siempre fue aventurero y amante de los viajes. Respecto a su compañera, es nacida en Sabadell y siempre está dispuesta a coger su mochila y emprender una ruta.

Entre los dos suman aventuras en una docena de países, como Nepal o Eslovenia, objetivos de su pasión por el montañismo. Moro cuenta que trabajaba en Cantabria al conocer a Eva y desde el primer momento surgió la idea de un viaje de verdad, sin fecha de vuelta, pues nunca habían podido experimentar ese nivel de libertad.

Para ello, ahorraron durante varios meses y fueron preparando el material. Moro solía salir en bicicleta, pero Capilla llevaba más de 15 años sin subirse a una, por lo que su valentía es, a todas luces, notoria. De hecho, señala que se compró su bicicleta poco antes de iniciar la aventura y sin entrenamiento previo. Pero Moro, sí que se preparó físicamente porque es el que remolca a Ares, su perro. Su remolque es el típico de bicicleta de los que se usan para llevar a niños, al que le hicieron algunas modificaciones para que viajase con más espacio. El conjunto que arrastra, contando a Ares, remolque, alforjas y bicicleta ronda los 80 kilos y el de Capilla unos 60. Pese a todo, jamás pensaron la posibilidad de que Ares no fuese con ellos, pues es parte de la familia, además es súper activo y le encanta correr por las playas o los prados durante sus paradas. Así, el 2 de septiembre de este año, partieron a esta gran aventura, dejando atrás su casa y sus trabajos por un sueño. Recorrieron España y Portugal, dando la vuelta a la Península Ibérica, demostrando que no hay excusas cuando realmente hay pasión. Aseguran que viajan en autosuficiencia, durmiendo donde quieren, cocinando ellos mismos y sin horarios. En los más de 1.500 kilómetros recorridos, conocieron a personas bondadosas, que realmente les hicieron reconciliarlos con la palabra “humano”.

“Personas que te ofrecen ayuda altruista, que te regalan experiencias, historias y puro amor. Damos charlas contando nuestra historia en instituciones, agrupaciones o colegios, buscando dar esa motivación, ese toque de realidad que nos recuerde que tenemos sueños por los que luchar y que no somos infinitos, que solo tenemos una vida y que siempre con sentido común, debemos hacer lo que realmente nos llene el corazón. Eso será lo que al final de nuestra vida recordemos”, atestigua Moro. Su aventura tiene un recorrido de unos 4.000 kilómetros, ahora están en Portugal, pasarán por Jaén en Navidad, donde darán alguna conferencia y cuando lleguen al Cabo de Creus decidirán qué rumbo toman sus bicicletas. De momento, siguen viviendo y rodando el presente y suben sus historias a Facebook e Instagram con el nombre de “LoveFunBike”.