Tributo al rock en una muestra de colores infinitos

Tomás Fernández presenta mañana Contracultural en el edificio Moneo

14 ene 2020 / 11:32 H.

Rendir homenaje a la cultura rock a través de obras de arte, ese es el objetivo de la nueva muestra del jiennense Tomás Fernández con su exposición Contracultural, que se podrá visitar desde mañana y hasta el próximo 21 de febrero en el edificio Moneo del antiguo Banco de España. La exposición propone un viaje a través de una treintena de obras que tienen el inconfundible sello de este singular artista, con la mezcla de colores y las líneas curvas como protagonistas y con lienzo poco habituales como puedan ser guitarras.

Tomás Fernández busca rendir tributo a algunos músicos como Pink Floyd o los Rollings Stone que marcaron su vida, por eso el artista utilizó 18 guitarras y una batería como soporte para sus obras, que se podrán ver junto con varias piezas de escultura, entre las que destaca, por su posición y tamaño, un ángel que domina la sala colgado del techo y que representa la ecología.

El artista quiere que este particular tributo a la cultura rock sirva como punto de encuentro entre generaciones en torno a la música.

La exposición nace con carácter internacional pues después de su paso por Jaén, donde el artista expondrá tras más de ocho años de ausencia, la muestra girará por varias ciudades de España y pretende, más tarde, saltar las fronteras del país.

Directo. Hablar de música y cultura rock en un paseo por una treintena de obras es posible, de hecho la colección de Tomás Fernández es capaz de sonar en el silencio, pero en la inauguración contará con la banda Seven Days, que se encargará de poner melodía a la velada con la interpretación de canciones del grupo británico The Police para amenizar la noche en el edificio Moneo.

El espectáculo estará acompañado de luces y vídeos con los que la banda reaparece tras varios años de ausencia. Con su presencia, los componentes pretenden, junto a los cálidos trazados de Tomás Fernández, hacer frente a lo que se espera sea una noche fría en temperaturas en la víspera de las hogueras en honor a San Antón, bombardeando a los asistentes con acordes de otro tiempo como mensajes de una botella.