Estreno de la obra musical “Cántico Espiritual”

El poema del santo abulense es una obra maestra de la literatura universal cargado de símbolos e imágenes

28 ene 2020 / 16:33 H.
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La Sacra Capilla de El Salvador acogió el estreno de la obra musical “Cántico Espiritual”, compuesta por el artista multidisciplinar Manuel García Villacañas, sobre el poema homónimo del santo abulense, San Juan de la Cruz. Obra que fue interpretada por los integrantes del Coro “Llama de Amor Viva”.

A pesar de las grandes dimensiones de El Salvador, el templo se quedó pequeño para acoger a todas las personas interesadas en escuchar la pieza musical, pues son muchos los adeptos que el carmelita descalzo tiene en la ciudad de Los Cerros, no en vano cada año Úbeda acoge la Semana Sanjuanista, evento cultural dedicado a la figura del santo abulense.

Las canciones de la esposa, como se conocía en su origen el “Cántico espiritual”, son una especie de testamento o compendio espiritual del santo carmelita, para muchos es su obra cumbre, para él su obra predilecta —que en su mayoría fue compuesto en la cárcel de Toledo— que siempre llevaba consigo, modificándola en numerosas ocasiones a lo largo de los años.

Por lo que respecta a la obra musicada, el autor indicó: “Ha sido un reto personal muy difícil, por ser muy consciente de la onda sabiduría que encierra la experiencia mística y por el manejo tan sutil de la palabra a que nos tiene acostumbrados San Juan de la Cruz”. “Desde mi propia percepción, prosiguió García Villacañas, del hecho religioso y de lo que me trasmite el poema, describir con este repertorio de melodías los diferentes estados y emociones que suceden a los amados protagonistas era todo un reto. Como la narración se desarrolla en cuatro unidades de acción, en las que me he basado para organizar la música, he distribuido las 40 estrofas en un total de 10 canciones, repartidas en 4 actos, cada uno de ellos precedido de una breve pieza instrumental”.

El primero de los preludios instrumentales describe el desasosiego por encontrar a su amando con premura, mientras que el segundo ilustra el esponsorio y las necesidades que siente el alma de poder desembarazarse del cuerpo natural para poder gozar de este encuentro pleno con Dios.

En cuanto a la parte vocal se refiere García Villacañas ha asignado el papel del alma o esposa a las voces femeninas y voces mixtas, mientras que las intervenciones del esposo Cristo son interpretadas por voces graves.

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