¡SOS en la Verea! “Una de cal y otra de arena”

02 feb 2021 / 10:39 H.
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Probablemente el título de la entrada parezca a priori un poco salido de tono, pero quiero explicar el porqué del mismo.

S.O.S.: Sed en la verea de primavera

Hay pastores que hacen la verea “circular” es decir: en otoño lo hacen por un camino diferente al de la vuelta en primavera. En nuestro caso la verea de otoño trascurre desde los Campos en las cumbres de Santiago de la Espada al Porrosillo en la dehesa de Sierra Morena atravesando el Almorchón, el collado de la Natao en Beas, El Cornicabral, puente Mocho, Camporredondo , Castellar, Santisteban del Puerto y El Porrosillo. En cambio, en primavera, el camino va desde la dehesa del Porrosillo al Santuario de la Virgen de la Estrella en Navas de San Juan, sigue por Torreperogil, Burunchel, Arroyo Frío y a Los Campos. En total cinco días de marcha en la ida (101 km) y seis en el retorno (120 km).

La razón de tomar esta decisión es bien fácil: asegurar que los animales tengan agua para beber al menos una vez al día.

Los ganaderos (a mí me gusta más la palabra de “pastores”) antes de salir de verea aseguran que esto sea así, dirigiéndose principalmente a los ayuntamientos por donde pasa la Cañada Real en su término municipal con el fin de asegurarse el suministro, bien, para que hagan abrevaderos en donde están los agostaderos, o que aseguren el agua en los existentes a lo largo de la Cañada.

Estamos situados en la verea de primavera en mayo del 2017. Los Carlillos planificaron el retorno de tal manera que el primer día de marcha pudieran beber agua los animales en los abrevaderos cercanos al Santuario de la Virgen de la Estrella, lo que no fue posible, debido a que algunos agricultores (¿?) habían limpiado cubas de sulfatar los olivos usando agua del pilar, tema éste que está prohibido, contaminando el abrevadero y los charcos que circundan los alrededores, lo que supone que los animales beban a su paso agua contaminada que les puede producir la muerte por envenenamiento, lo que desgraciadamente le pasó a dos ovejas a lo largo del camino. Este mismo hecho se dio al día siguiente en la bajada desde Torreperogil al puente de la Cerrá en varios abrevaderos existentes.

<i>Abrevadero cerca del santuario de la Virgen de la Estrella en Navas de San Juan. </i>
Abrevadero cerca del santuario de la Virgen de la Estrella en Navas de San Juan.

En la fotografía se observa como están a la izquierda las ovejas retenidas, en cambio, sí beben agua los perros y las yeguas.

<i>El hato retenido debajo del abrevadero.</i>
El hato retenido debajo del abrevadero.

En la segunda etapa estaba previsto que los animales pudieran beber agua en la ribera del embalse del Giribaile, pues este año por vez primera, y gracias a las gestiones realizadas por varios pastores con las autoridades competentes, autorizaron el paso del hato por el tablero del puente de Ariza, evitando así que los animales anduvieran varios kilómetros por carretera, con lo ello conlleva. Desgraciadamente, tan solo había un lugar en la ribera del río próximo al puente que era apto para el abrevadero de los animales, pero de tan pequeñas dimensiones, que solamente sirvió para que bebieran agua las yeguas y los perros. Al hato hubo que tenerlo controlando para que no se acercaran a la ribera, lo que hubiera sido un verdadero desastre, pues las ovejas huelen el agua, se tiran a beber, las primeras se hunden en el barro, y las siguientes saltan sobre ellas, asfixiándolas, así que se optó por seguir el camino.

Aquí hay que contar una maniobra del hato que nos dejó perplejos, a mí, y a la Guardia Civil.

En varias ocasiones he comentado que si las ovejas las dejaran solas cuando llega el otoño, se irían a la dehesa, y en primavera, a los Campos sin la ayuda de nadie, pues al parecer tienen un “chip” implantado en su pequeño cerebro con los caminos de la verea, de tal manera que se orientan solas. Esto se aprecia sobre todo cuando están en la sierra, o cuando llegan a una bifurcación de caminos que siempre toman el adecuado.

En vereas anteriores como no se podía pasar el puente de Ariza, pues se quedaba sumergido en la aguas del embalse del Giribaile, al llegar al cruce de la carreta A-301 Úbeda-la Carolina, la Guardia Civil escoltaba al hato durante varios kilómetros hasta tomar el camino de la cuesta del Madroñal.

Este año al tener autorización de paso por el puente, Domingo “el hatero” (es un verdadero privilegio este puesto en la verea, pues no todo el mundo está preparado para llevarlo a cabo y lo digo con toda mi admiración), le advirtió a los agentes que no se extrañaran si el ganado se volvía hacia la carretera, y no seguían de frente hacia el puente. Yo que estaba al principio, me quedé de una pieza, pues las ovejas empezaron a volverse hacia la izquierda, pues su memoria les decía que ese era el camino, y no el que le obligábamos a seguir.

<i>Inicio del cruce de la carretera A-301 (Úbeda – La Carolina).</i>
Inicio del cruce de la carretera A-301 (Úbeda – La Carolina).

La imagen no tiene desperdicio. Al fondo el agente de la Guardia Civil cortando el tráfico. Los “mansos” abriendo el cortejo con Daniel y como siempre, Palomo, pendiente de sus hermanas.

<i>Revuelo en el hato. Los animales querían cambiar de dirección. </i>
Revuelo en el hato. Los animales querían cambiar de dirección.

Atravesar todo el herbazal que estaba muy crecido, fue una verdadera odisea, y lo peor vino después cuando olían el agua y no se podía llevar el hato a la ribera.

En el vídeo se puede observar como los mansos miran el agua queriéndose tirar a ella, pues ya llevaban día y medio sin beber.

Los Carlillos estaban preocupados, pero tenían la esperanza que en TM de Úbeda, allí la cañada se denomina “del Paso”, beberían en un hermoso, historiado y refinado abrevadero. ¡Eso es lo que se creían!

La realidad fue bien distinta, eso sí, ancha, limpia y con multitud de hitos en piedra indicando quien los hizo, y el escudo de la ciudad de Úbeda jalonaban la Cañada, hasta llegar a un abrevadero con trazas de arquitectura del Renacimiento, como no podía ser de otra manera, “pero más seco que el ojo de un tuerto”.

Cuando era chavea en Jaén, donde vivo, al llegar la Semana Santa una compañía de la academia de la Guardia de Civil de Valdemoro con su escuadrón de gastadores, otro escuadrón de caballería, los guardias y una banda de música, venían el Jueves Santo para acompañar a la cofradía del Cristo de la Vera Cruz. Este numeroso grupo venía desfilando desde el cuartel hasta la plaza de Santa María. Cuentan que cuando llegó allí, el capitán que la mandaba observó que se encontraba en la plaza una centuria de la legión de los soldados romanos con su capitán al frente. Como no entraban los efectivos de la Guardia Civil en la plaza, esté se dirigió al capitán de los romanos y le pidió que desplazara a la legión romana, a lo que le contestó muy serio su jefe: “Que de capitán a capitán no hay órdenes”. Cuentan que el civil le dio un “sastrazo” que lo puso mirando a la calle Maestra ¡y no es una leyenda urbana!

Lo anterior viene a colación a que Úbeda, que es una ciudad Patrimonio de la Humanidad, ayude otro año a la TRASHUMANCIA que es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y que no le dé un “sastrazo”.

Desde aquí me comprometo a que cuando llegue la verea próxima, y si Dios quiere que estemos aquí, le pediré a la buena alcaldesa de Úbeda que ponga los medios necesarios para que el abrevadero disponga de agua corriente, pues creo a ciencia cierta que allí existe un pozo de aguas cristalinas y frescas. Lo que estoy seguro que lo hará. Ya se sabe: “Entre capitán y capitán no hay órdenes”.

Por desgracia ya llevan dos días sin poder beber agua los animales.

Al tercer día estaba en la ruta el puente de La Cerrá sobre el río Guadalquivir. La carretera y por supuesto la verea, pasa por la coronación de la presa del mismo nombre. Aguas abajo existe una amplia ribera donde sí pueden beber agua todos los animales sin peligro, y además existe una zona que hará de agostadero hasta que por la tarde se ponga en marcha de nuevo el hato.

Antes de llegar a la ribera del puente, existe un tramo que hay que andar por la carretera. Esta transcurre paralela a un canal de agua para el funcionamiento de las centrales hidroeléctricas de Doña Aldonza y Pedro Marín. A llegar a esta zona las ovejas huelen el agua y todo su afán es tirarse para beber. Aquí tuvimos que estar “ojo avizor” para que esto no ocurriera.

<i>Paso del hato junto al canal de la presa.</i>
Paso del hato junto al canal de la presa.

En el vídeo que sigue se puede ver como las ovejas andan, o más bien corren por el puente, tirándose al agua literalmente ¡Espectacular!

Aunque parezca mentira ni una sola se cayó al río, bueno en honor a la verdad, una sí, pero José Carlos que estaba atento al hato con la ayuda de su “gancha” le echó mano al cuello y la sacó ¡Todo un arte!

A partir de aquí se acabaron nuestras penas, el hato pudo beber agua en días posteriores en el río de la Vega, en el Cañamares, en el Guadalquivir próximo a la aldea de Arroyo Frío ...

Ha transcurrido un año. Ya estamos de nuevo en la verea de primavera del 2018, y llegando a la Cañada Real del Paso. Esta vez sí hay agua en los abrevaderos, pues tal como me había comprometido, hablé con una persona muy sensible con la trashumancia en nuestra provincia, que le informó a la Alcaldesa de Úbeda sobre el problema, teniendo una respuesta inmediata, pues aunque Úbeda no tenía responsabilidad en los abrevaderos, hizo las gestiones oportunas a través de sus técnicos para solucionarlo; al final el Concejal de Obras del Ayuntamiento de Torreperogil, fue quien puso los medios necesarios para que los abrevaderos de la Cañada Real del Paso tuvieran agua, tal como queda confirmado en la imagen. Desde aquí gracias por su buen hacer.

El problema surge cuando llegaron las ovejas, y se arremolinaron alrededor del pequeño abrevadero: ¡2.000 animales! Insuficiente a todas luces. Ahora queda conseguir que se amplíen las piletas del agua a derecha e izquierda, pues tal cómo están diseñadas, solo sirven para un portal de Belén, eso sí, Renacentista.

Miguel Mesa Molinos. Aprendiz de pastor.

La Trashumancia