Un estudio de la UJA reduce el azúcar en sangre

Las bayas contribuyen a minimizar los efectos de dolores vinculados con la obesidad

10 oct 2019 / 11:08 H.

La Universidad de Jaén, junto con el Centro de Química da Madeira, de Portugal, demostraron que ciertos compuestos antioxidantes de las bayas reducen el azúcar en sangre en un proceso de digestión simulada. Además, los investigadores identificaron que, en algunas muestras, estas sustancias son eficientes en dolencias relacionadas con la diabetes y la obesidad, en comparación con fármacos usados en estas enfermedades.

Después del análisis de los compuestos de estas frutas del bosque, los expertos observaron su alto contenido en ciertos tipos de fenoles, unas sustancias antioxidantes. Los científicos apuntan estos resultados en el artículo publicado en la revista “Food Research International”, en el que evalúan la biodisponibilidad de estos compuestos, es decir, qué sustancias pueden absorberse y qué cantidad es realmente asimilada y metabolizada por el organismo. Para ello, utilizaron la digestión gastrointestinal simulada, una técnica que replica la transformación de los alimentos en el organismo. Así, confirmaron que estos compuestos permanecen disponibles con funciones antioxidantes de un 50 por ciento después del proceso digestivo.

Además, los investigadores compararon los efectos de estas composiciones derivadas de las bayas con la acción de fármacos usados en enfermedades relacionadas con la obesidad. Así, concluyeron que, aunque estos fenoles pueden contribuir a la prevención de enfermedades asociadas a la diabetes, la actividad de los medicamentos sobre los efectos de esta dolencia sigue siendo más alta en la mayoría de las muestras observadas. No obstante, confirmaron que el contenido fenólico de estos frutos es más eficiente en el caso de la aminoguanidina, un medicamento que se usa para evitar la ceguera.

Los investigadores estudiaron la composición, la capacidad antioxidante y la posible inhibición de enzimas por parte de extractos de las bayas y de las hojas, antes y después de la digestión simulada. Así, este proceso se reproduce secuencialmente. Para esto, los jugos gastrointestinales artificiales se prepararon previamente. Además, se fueron agregando a extractos de bayas y hojas para observar su degradación y confirmar los compuestos bioactivos que permanecen y, por último, se evaluó el efecto de los compuestos biodisponibles para paliar los efectos de la diabetes, y los resultados se compararon con los medicamentos más frecuentes usados en la actualidad.