ES Andalucía clama por una respuesta contra Bruselas

La organización exige que las administraciones sean “firmes y contundentes”

01 dic 2019 / 11:13 H.

La organización de Entidades de la Economía Social Agroalimentaria, ES Andalucía, exige a las administraciones una respuesta “firme y contundente” ante la respuesta de Bruselas sobre el almacenamiento privado de aceite. En este sentido, recuerdan que en Andalucía, se solicitaron, solo en el primer período de licitación, 70 ofertas a este respecto para un total de 113.000 toneladas.

Tras ello, apuntan que la propuesta presentada por la Comisión Europea (CE) y aprobada por el Comité de Gestión estableció un importe máximo de ayuda de 0,83 euros por tonelada y día para todas las categorías de aceite de oliva, aceptando ofertas por un total de 3.649,98 toneladas, todas ellas de operadores españoles. Y, en relación a esto, exponen a través de un comunicado que el resultado es tal que, de las 130.000 toneladas que el sector está dispuesto a retirar para estabilizar el mercado y remontar el precio en origen del aceite en la primera de las cuatro licitaciones, “la Comisión establece retirar algo más de 3.600 toneladas atendiendo tan solo el 2,75% del total ofertado. Una medida que supone tan solo unos 500.000 euros en ayudas que habría que contrastar con el coste administrativo, de gestión y de control que supondrá la gestión de este incentivo al almacenamiento por parte de la administración en los próximos meses”.

Por ello, aunque aún queden tres periodos de licitaciones, califican que esta primera toma de contacto con el problema denota “la falta de sensibilidad de los representantes españoles en Bruselas que no han sabido defender al sector del olivar andaluz y que refuerza el posicionamiento de los especuladores que asfixian un sector estratégico para la región”. “Nuestros olivareros no quieren recibir más ayudas, sino vivir dignamente de su trabajo, que les permita continuar con su actividad y mantenerse en sus municipios”, aseveran desde ES Andalucía, donde defienden que, para ello, es necesario alcanzar soluciones estructurales y establecer “las mismas reglas de juego sin agravios comparativos tanto en los modelos productivos como en la entrada de aceite en Europa por parte de terceros países”.