Apuesta para que Kharma sea más que una discoteca

Santi Rodríguez, uno de los nuevos dueños, quiere crear un espacio cultural

29 feb 2020 / 14:36 H.

Vivimos en una época en la que no vale tener una sola función, en la que es necesaria reinventarse para seguir siendo competitivo y en la que ofrecer algo diferenciador respecto al resto se convierte en clave si se quiere seguir adelante. Por eso Discoteca Kharma, a partir de ahora, quiere ser mucho más que una sala de fiesta a la que ir a escuchar las canciones del momento. Un grupo de cinco asociados, entre los que se encuentra Santi Rodríguez, se ha puesto al frente de este mítico lugar de la capital con la idea de ir un paso más allá. El humorista será el encargado en sacar partido a las instalaciones más allá de oferta clásica del lugar.

La intención es que la sala asociada a la figura del buda no abra únicamente a partir de las 01:00 horas, sino que su horario pueda implicar actividades a lo largo del día y dirigidas a toda la familia.

“No va a dejar de ser una discoteca, pero quiero que, además, se convierta en un proyector cultural que dé cabida a una oferta importante con actuaciones y actividades todos los días de la semana”, explica Rodríguez, que tiene las ideas claras: “Quiero poder dar cabida a cualquier cosa relacionada con la cultura”.

No será hoy, ni tampoco mañana, pues este proyecto a medio plazo necesita, primero, una adaptación de las instalaciones con diferentes mejores, pero sí que se está trabajando ya para que, a medio plazo, comience a conocerse un cartel de eventos variados con los que ofrecer alternativas a los jiennenses de la capital.

“Quiero, ante todo, que haya más cultura en Jaén. La gente igual puede pensar en monólogos, porque es con lo que se me relaciona, pero habrá poesía, exposiciones de pintura o fotografía, música que igual puede ser un cuarteto de cuerda a un DJ”, explica Rodríguez, que quiso dejar clara una intención: “Quiero que tenga una continuidad, no que sea algo puntual”.

La base para comenzar a trabajar no es otra que la amplia red de contactos con la que cuenta el humorista, con muchos años en el mundo del espectáculo a nivel nacional y que conoce a multitud de gente de todos los ámbitos. Rodríguez reconoce que ya tiene en mente algunos nombres, aunque no quiere desvelar nada pues lo primero es lograr que las instalaciones estén en perfectas condiciones para acoger los eventos, para lo que hace falta, sobre todo, una renovación del equipo audiovisual, y, a partir de entonces, se podrán dar a conocer las primeras confirmaciones de este nuevo proyecto que pretende convertir la que ha sido la sala de fiestas referente en la capital en un lugar con el mismo estatus pero enfocado a la cultura.

“Partimos de una base y una idea muy buena. Tenemos un local que cuenta con varios espacios de diferente tamaño y en los que se pueden organizar cosas diferentes. También queremos recuperar la terraza, que tiene unas vistas increíbles, y convertirnos en un espacio multitemático que pueda acoger desde una jam session a un cumpleaños”, comenta. “Somos muchos en Jaén y sería maravilloso que la gente tenga la posibilidad de elegir entre una oferta variada”, sentencia.

Una reinauguración que promete muchos éxitos para el proyecto

Noche del jueves a viernes, víspera de puente y todo el mundo con ganas de fiesta. Mejor escenario imposible para que la Discoteca Kharma realizara su reinauguración después de cambiar de manos y mostrar a los jiennenses sus intenciones con vistas al futuro. Sin demasiado tiempo para enseñar novedades, aunque con una imagen renovada, con la fachada pintada nueva y modificada, sirvió para que el público respondiera y la sala mostrara un lleno absoluto que hacía tiempo que no lograba, sobre todo desde tan temprano.

El aforo se completó y fue necesario esperar que la gente decidiera salir para poder disfrutar de la fiesta, con largas colas desde antes de las dos de la mañana, cuando el horario habitual de quienes solían acudir a Kharma era bastantes más diurno, aprovechando hasta, al menos, las tres en otros locales o tomar copas fuera. Esta vez no fue así. El desfile de jóvenes vestidos con sus mejores galas fue una constante desde no mucho después de la medianoche. Sabían que se preparaba algo grande y el cambio estético auguraba que en el interior también podrían encontrar algo más a lo que estaban habituados hasta ahora. Fue una noche larga en la que se cumplieron las expectativas de quienes allí se dieron citan y, a buen seguro, repetirán ahora que se esperan novedades y una oferta más variada.