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viernes, 19 julio 2019
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URGENTE
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La Policía Nacional ha desarticulado en El Ejido (Almería) una organización compuesta por tres hombres y dos mujeres supuestamente dedicados a la explotación sexual de mujeres y que “contactaban con jóvenes de Rusia y Ucrania a través de las redes sociales y eran engañadas para que vinieran a España con falsas promesas de trabajo en establecimientos de hostelería”.

El grupo organizaba todo el viaje y, una vez en España, informaba a las víctimas de que tenían que ejercer la prostitución y saldar una deuda contraída por un valor de 3.000 euros, según ha informado la Policía en un comunicado.

En el marco de esta operación, que comenzó hace aproximadamente un año cuando los agentes detectaron un local de ocio en El Ejido gestionado por personas que ya habían sido arrestadas por su vinculación con varios grupos dedicados a la trata de mujeres en 2014, han sido liberadas dos mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente.

Posteriores gestiones permitieron a los investigadores averiguar que en el nuevo establecimiento había varias mujeres ejerciendo la prostitución y todas presentaban un perfil idéntico, ya que eran jóvenes procedentes de Rusia o Ucrania y con visados de turista con una duración de tres meses de estancia.

La investigación se impulsó cuando los agentes localizaron a dos víctimas de trata de seres humanos que pudieron ser liberadas y ofrecerles todos los recursos y medidas de protección pertinentes.

A continuación la Policía determinó que la captación de las jóvenes se había realizado a través de varias redes sociales rusas utilizadas para publicar ofertas de empleo falsas y que “los anuncios publicitaban que podrían compaginar unas vacaciones en España o en otros países turísticos con trabajos en negocios dedicados a la hostelería, ofreciéndoles con esta publicidad engañosa trabajo y diversión a la vez”.

Además de ofrecer un empleo con un contrato de tres meses de duración, la organización tramitaba la obtención de visados y billetes del viaje. Una vez en territorio nacional, las víctimas eran informadas de que habían contraído una deuda de 3.000 euros que saldarían en sus primeros días de trabajo y que tendrían que ejercer la prostitución en un local de alterne ubicado en El Ejido. MULTAS PARA CONTROLAR A LAS MUJERES

Seguidamente eran alojadas en pisos por grupos de seis o siete mujeres a las que controlaban sus movimientos en todo momento, además de amenazarlas o intimidarlas si no hacían lo que se les pedía. Además, para tenerlas totalmente controladas, los detenidos supuestamente implantaron un sistema de multas por diversos motivos para que la deuda contraída nunca terminara de saldarse y pasaban lista a diario para vigilar si estaban en los pisos.