Juan Moya “Costillares” emociona a la afición en el pregón taurino de la Peña Enrique Ponce
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La Peña Taurina “Enrique Ponce” de Linares albergó una de las citas previas a la Feria de San Agustín más esperadas por los aficionados al mundo del toro. En la calle Ventura de la Vega se encontraron decenas de vecinos para acompañar a Juan Moya, “Costillares”, en un día en el que se alzó como protagonista indiscutible de la velada —amenizada por la Agrupación Musical “Linares 1875”— tras tantas tardes presenciando sobre el albero de Santa Margarita excelsas faenas de grandes toreros.
Eduardo Palomres y su hija, Carmen Moya, se encargaron de presentarlo entre palabras de alabanza. No traicionaron los nervios a “Costillares”, quien con la templanza de un matador de toros, tomó la palabra ante su particular tendido para recordar las 18 grandes figuras que emocionaron a la afición en el ruedo linarense, siendo, además, hijos de Linares. Pero no solo de los primeros espadas habló Moya, quien no quiso olvidar a todos los que, de un modo u otro, enriquecieron y engordaron la pasión por el toro. En ese repaso por las historia de la tauromaquia local, el pregonero también se acordó de las peñas, especialmente la que le otorgó el honor en la tarde noche de ayer de declarar su admiración: la Familia Matilla, Juan Reverte, Sebastián Palomo, Pepe Pérez, Paco Moreno, Curro Martínez... una larga estela de nombres que serán eternos tras su exitosa declamación.
Y efectivamente, el presagio de buena acogida que tenía “Costillares” antes de “lanzarse al ruedo” se cumplió. La ovación cerrada con la que el público lo reconoció hizo que los nervios previos a la cita desapareciesen con cada aplauso, reafirmando los lazos que comenzó a tejer con la tauromaquia desde aquel fatídico 28 de agosto de 1947, cuando Manuel Laureano Rodríguez, “Manolete”, perdió la vida en el coso de Linares. El mismo que le da buenas sensaciones para la próxima Feria de San Agustín, pues por primera vez desde la década de los 70, se apostará por matadores de la tierra.
Los asistentes al acto valoraron muy positivamente el pregón, destacando la emoción y el profundo conocimiento de su protagonista, a quien Paquita Marín Ortiz definió como “una enciclopedia” repleta de información valiosa. En esta misma línea, Rafael Lombardo Rus subrayó cómo el orador recordó a todo el ramillete de toreros locales y a las figuras vinculadas al mundo taurino, mientras que Estrella Ambrojo Escudero calificó la intervención de maravillosa y completa, resaltando además el emotivo papel que jugó la presencia de su hija. Por su parte, Juan Carlos Cabuchola Martínez elogió la sutileza con la que el pregonero realizó una exposición perfecta sobre la evolución del universo taurino en los últimos años, y Manuel Santoro Laguna concluyó con nostalgia señalando que, para los linarenses, sus palabras permitieron recordar viejos tiempos en una feria impregnada de ilusión tras recuperar la tercera corrida.